En medio de la creciente tensión entre el presidente Donald Trump y el Papa León XIV, el gobierno estadounidense decidió cancelar un contrato millonario con una organización vinculada a la Iglesia para la atención de menores inmigrantes ilegales.
La decisión implica la baja de un subsidio de 11 millones de dólares destinado a Catholic Charities, organización que durante décadas trabajó recibiendo a niños indocumentados que ingresaban a Estados Unidos de manera ilegal.
El programa era financiado a través de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR), dependiente del Departamento de Salud y Servicios Humanos.











