La administración del presidente Donald Trump anunció este miércoles los primeros resultados de una ofensiva nacional contra el fraude en los programas federales de asistencia alimentaria, que permitió presentar cargos contra más de 40 sospechosos vinculados con operaciones fraudulentas por aproximadamente 45 millones de dólares.
El vicepresidente JD Vance encabezó una conferencia de prensa en la oficina del FBI en Cincinnati, Ohio, donde destacó los avances de una operación conjunta de siete semanas destinada a combatir el desvío de fondos públicos y proteger los recursos destinados a las familias estadounidenses más vulnerables.
Según las autoridades, alrededor de 42 millones de dólares del fraude investigado corresponden al Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), conocido popularmente como cupones de alimentos, una de las principales herramientas federales para combatir la inseguridad alimentaria.

Durante su intervención, Vance defendió la importancia de preservar estos beneficios y aseguró que la administración Trump no permitirá que organizaciones fraudulentas continúen aprovechándose de los programas sociales. El vicepresidente recordó que integrantes de su propia familia dependieron de este tipo de asistencia durante su infancia, cuando creció en un hogar de bajos recursos.
Garantizar que los niños estadounidenses no se acuesten con hambre constituye una de las responsabilidades más importantes del gobierno, sostuvo Vance, quien calificó de especialmente condenable que delincuentes utilicen esos fondos para enriquecerse.













