El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un nuevo programa de asistencia económica de 8.000 millones de dólares destinado a los agricultores estadounidenses, con el objetivo de aliviar el impacto del fuerte aumento del precio del combustible durante la temporada de cosecha y garantizar la continuidad de la producción agrícola nacional.
La iniciativa, denominada ''Harvest Fuel Relief'', será implementada por el Departamento de Agricultura (USDA) y busca compensar parcialmente los elevados costos operativos que enfrentan los productores, especialmente en un contexto de inestabilidad energética internacional.
Trump presentó la medida durante un acto celebrado el lunes por la noche en Kansas, donde participó en una actividad de campaña en respaldo del senador republicano Roger Marshall, de cara a las elecciones legislativas de medio término.

''Esta noche también me complace anunciar que el Departamento de Agricultura lanzará un nuevo programa de alivio para el combustible de cosecha, proporcionando a nuestros agricultores 8.000 millones de dólares para compensar los costos del diésel durante esta temporada'', declaró el mandatario.
El presidente también reafirmó su compromiso con el sector agropecuario y aseguró que buscará ampliar el respaldo económico si los republicanos consiguen una victoria electoral.
















