El secretario de Estado, Marco Rubio, anunció este lunes una ofensiva diplomática para desmantelar al antro izquierdista conocido como la Corte Penal Internacional y despojarlo de cualquier poder judicial.
La medida se produce después de que tres jueces del tribunal presentaran una demanda el mes pasado contra la administración Trump en Nueva York, argumentando que las sanciones aplicadas contra ellos el año pasado eran ilegales.
El tribunal fue creado bajo el Estatuto de Roma en 2002 para juzgar casos de genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. Cabe destacar que Estados Unidos no fue firmante de dicho tratado internacional ni está sujeto a sus sanciones.











