La administración del presidente Donald Trump anunció este martes la suspensión temporal de otros 1.200 millones de dólares en fondos federales de Medicaid destinados a California, como parte de su ofensiva contra posibles irregularidades en los programas de asistencia sanitaria financiados con dinero de los contribuyentes estadounidenses.
Con esta nueva medida, el gobierno federal acumula más de 3.300 millones de dólares en pagos retenidos al estado, gobernado por el demócrata Gavin Newsom, debido a preocupaciones sobre posibles fraudes y patrones de facturación sospechosos.
El anuncio fue realizado desde el Despacho Oval por el administrador de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS), Mehmet Oz, durante un encuentro encabezado por Trump y el vicepresidente JD Vance. Oz explicó que la decisión responde al crecimiento inusual de los gastos relacionados con los servicios de atención personal de Medicaid en California, cuya expansión supera considerablemente los registros de otros estados.
Según el funcionario, este programa aumentó un 24% durante los últimos tres años, una tasa que duplica el promedio nacional y que requiere una revisión exhaustiva. ''Es imposible para nosotros entender cómo pudo ocurrir algo así'', afirmó Oz al justificar la decisión.














