Vestidas de rosa y sosteniendo a sus bebés, un grupo de feministas apologistas del infanticidio hicieron una marcha a las afueras de los tribunales de Massachusetts para defender a Lindsay Clancy, una madre que está acusada de estrangular a sus tres hijos hasta la muerte en 2023.
La concentración se realizó el jueves por la mañana. Las mujeres entrelazaron sus manos y se pararon en círculo para guardar un minuto de silencio en honor a Clancy. Muchas vestían remeras con el hashtag "Todas Somos Lindsay Clancy" como parte de la campaña de apoyo en línea que está gozando la asesina.











