El régimen de Joe Biden presionó a varios bancos importantes de los Estados Unidos para que le nieguen servicios a clientes cuyas afiliaciones políticas o religiosas generaban un "riesgo reputacional", según reveló un nuevo informe que revisó más de 100.000 quejas y alrededor de 420.000 páginas de documentos bancarios.
En total, fueron nueve bancos importantes del país, entre ellos Bank of America, Citibank y Wells Fargo, los que trataron de "desbancarizar" por órdenes de Biden a personas allegadas al entonces expresidente Donald Trump y a los que eran simplemente sus votantes.
En 2013, el Departamento de Justicia de de Obama lanzó la "Operación Choke Point" para presionar a los bancos para que cortaran lazos con distribuidores de armas de fuego y otros negocios que la administración demócrata consideraba intolerables. Biden continuó con estos esfuerzos y autorizó la "Operación Choke Point 2.0", esta vez con la industria de las criptomonedas, las armas de fuego y los grupos religiosos como objetivo.










