Fauci y toda la cúpula sanitaria del régimen de Biden recibieron alertas en 2021 donde se hablaba de los "efectos adversos" de la vacuna contra la gripe china.
Los senadores republicanos Ron Johnson y Rand Paul divulgaron un nuevo lote de correos electrónicos obtenidos de la cuenta del doctor Anthony Fauci, cuando este era el máximo funcionario sanitario a cargo de la gestión de la pandemia.
En la correspondencia, la doctora Janet Woodcock, entonces comisionada interina de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), le escribe a Fauci reportando que los pacientes de algunos médicos que conocía estaban sufriendo eventos adversos tras vacunarse contra la gripe china.
"Los síntomas no encajan en un síndrome distintivo y la mayoría no se pueden cuantificar ni evaluar fácilmente con pruebas de laboratorio estándar", escribió Woodcock."Estos problemas no son del tipo que un sistema como VAERS [el Sistema de Notificación de Reacciones Adversas a las Vacunas] podría detectar", agregó.
En el mismo mail, Woodcock consideraba que las autoridades sanitarias debían realizar un estudio, aunque dudaba de que la industria lo apoyara "por razones obvias". "Pero mi experiencia es que, si dejas que un problema se pudra, luego volverá para morderte y no estarás preparado", advertía la alta funcionaria sanitaria.
Fauci recibe el correo de su colega, se lo reenvía al Dr. Francis Collins y pide la opinión de la entonces directora Rochelle Walensky: "Woodcock pregunta qué pensamos de esto. No podemos ignorarla. Probablemente deberíamos involucrar a los CDC y ver qué opina", se lee la comunicación, pero no está claro si alguna vez se consultó a Walensky.
A finales de mayo de 2021, cuando Woodcock escribió su mail, ya se habían reportado al VAERS 440,025 casos de efectos adversos a nivel mundial y 8,650 muertes asociadas con la vacuna, con un 39% de estos decesos ocurriendo dentro de los dos días posteriores a la inyección.
El "doctor muerte" Anthony Fauci.
Para analizar el VAERS, la cúpula sanitaria del régimen de Biden contrató a una empresa que utilizaba un algoritmo que mostraba docenas de alertas de seguridad para los vacunados, incluyendo la muerte súbita, el infarto pulmonar, los accidentes cerebrovasculares, parálisis, etc. El propio Fauci sufrió un infarto en junio de 2021 tras inocularse.
Pese al peligro que suponía, el equipo sanitario de Biden decidió ignorar estas alertas y proseguir con su campaña de vacunación masiva, e incluso continuaron utilizando el algoritmo que sabían que advertía sobre los peligros.
Ya a partir de marzo de 2021, la funcionaria de salud Avindra Nath lideraba un equipo de médicos e investigadores que diagnosticaban y trataban a personas gravemente heridas por la vacuna del COVID, cuyas lesiones y síntomas tratados eran similares a los descritos y reportados por Woodcock a Fauci. Por supuesto, todo esto fue ocultado al público por el gobierno demócrata.
El correo que envía Woodcock a Fauci alertando sobre las vacunas.