La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass y el gobernador de California, Gavin Newsom, dijeron que Trump estaba "abogando por un ataque a más de 10 millones de residentes en dos de las ciudades más grandes de Estados Unidos".
En realidad Trump, anoche durante un mitín de campaña en Nebraska, estaba planteando que el aumento temporal en los precios de los combustibles es un precio muy pequeño a pagar para la población en comparación con el costo terrible que significaría que el régimen terrorista de Irán desarrolle un arma nuclear y destruya una ciudad estadounidense.
Lo que dijo el mandatario al público fue lo siguiente: "Quieres ver una victoria tremenda [en Irán], porque verifica todas las cosas que hicimos. Y de nuevo, recuerden, con la palabra, [el aumento del precio del gas] es solo artificial, es un poquito alto".