El Senado de Estados Unidos votó 51-47 para bloquear el avance de una resolución que buscaba limitar la capacidad del presidente Donald Trump de emprender acciones militares contra Cuba sin la aprobación previa del Congreso. La iniciativa, presentada por el senador demócrata Tim Kaine, no logró superar el obstáculo procesal necesario para abrir el debate en el pleno, lo que en la práctica detuvo su progreso.
La propuesta de Kaine pretendía aplicar la Ley de Poderes de Guerra para exigir la retirada de cualquier fuerza estadounidense desplegada en torno a Cuba sin autorización legislativa, además de considerar acciones como un bloqueo naval como actos hostiles que requerirían aprobación del Congreso. Sin embargo, la mayoría de los senadores republicanos se alineó para impedir que el proyecto avanzara, respaldando así la postura de preservar la flexibilidad del Ejecutivo en materia de seguridad nacional.
El senador Rick Scott fue quien impulsó la maniobra para bloquear la iniciativa, argumentando que imponer restricciones anticipadas al presidente podría limitar la capacidad de respuesta de Estados Unidos ante potenciales amenazas en la región. La cercanía geográfica de Cuba, a apenas 90 millas de la costa de Florida, ha sido un factor clave en el debate sobre la seguridad hemisférica.

A pesar del respaldo mayoritario dentro del Partido Republicano, algunos legisladores rompieron filas. Los senadores Rand Paul, Susan Collins y Mitch McConnell se unieron a la mayoría de los demócratas para intentar forzar la votación, evidenciando divisiones internas respecto al papel del Congreso en decisiones militares. En contraste, el senador demócrata John Fetterman votó junto a los republicanos para bloquear la resolución, destacando el carácter transversal del debate.









