Tras una batalla legal de dos días en la que Joe Biden hizo todo lo posible para impedir que salieran a la luz, un tribunal federal le permitió a la organización The Oversight Project publicar grabaciones de audio y transcripciones de entrevistas que el expresidente mantuvo en 2016 y 2017 con su biógrafo personal, Mark Zwonitzer.
Los documentos están llenos de tachaduras (redactions) debido a que contienen información clasificada que Biden entregó a Zwonitzer. Algunas de las partes fueron censuradas por el Departamento de Defensa de los EEUU ya que el entonces vicepresidente discutía la presencia de tropas en Afganistán en 2009, mientras que otras fueron intervenidas por la CIA invocando la Ley de Seguridad Nacional.
"El oyente no debe pasar por alto las censuras en el audio, ya que están destinadas a encubrir la revelación de información clasificada", indicó The Oversight Project en un comunicado de prensa. "El silencio de las tachaduras demuestra claramente que Biden divulgó de manera consciente y deliberada información clasificada a su escritor fantasma".
Las "Biden Tapes" evidencian el deterioro mental del expresidente.
Los archivos que exponen a Biden
No obstante, de estos archivos se puede extraer que Biden ya evidenciaba rasgos de senilidad y de deterioro mental hace más de una década. Confundía los días y no podía recordar los nombres de sus asesores. Un ejemplo ocurrió en abril de 2017, cuando el exvicepresidente no logró recordar el nombre de uno de sus asesores económicos, Alan Krueger. "Debería anotar los nombres porque sigo olvidándome de ellos", confiesa en uno de los audios.
"Estas cintas tienen tantas pausas y muletillas que parece que Biden estuviera cargando como una conexión de internet dial-up. El conocimiento de su deterioro era evidente," analizó el presidente de la organización. "Nunca más podemos permitir una administración presidencial manejada mediante un fiat mecanizado. Una sola persona puede ser la presidencia a la vez, e idealmente esa persona debería haber ganado una elección creíble".
Según el ex fiscal especial Robert Hur, quien investigó la divulgación de datos secretos por parte de Biden a Zwonitzer, el expresidente demócrata violó la ley al compartir esta información clasificada, pero decidió no recomendar cargos penales al considerar que un jurado no lo condenaría.
Hur entrevistó a Biden en 2023 y quedó sorprendido por la incapacidad del entonces presidente para recordar detalles y fechas. La grabación muestra que a Biden le costaba hablar y murmuraba ocasionalmente, registraba largas pausas en su discurso y ni siquiera recordaba el año en que dejó la vicepresidencia.
El fiscal especial Robert Hur elaboró un informe en 2023 en donde concluye que algunos actos de Biden fueron ilegales.