La Cámara de Representantes de Estados Unidos se prepara para votar la próxima semana un proyecto de ley que ampliará las sanciones contra Rusia e Irán y reforzaría las herramientas económicas de Washington frente a gobiernos considerados una amenaza para la seguridad internacional.
El Comité de Reglas de la Cámara programó para el 14 de septiembre una reunión para considerar la iniciativa denominada ''Ley de Sanciones a Rusia e Irán de Lindsey Graham 2026'', un proyecto que lleva el nombre del fallecido senador republicano Lindsey Graham, quien durante más de un año impulsó medidas para aumentar la presión económica sobre Moscú.
La iniciativa ya fue aprobada por el Senado el 7 de agosto con una amplia mayoría de 86 votos contra 11. El proyecto había sido revisado y rebautizado en honor a Graham el 14 de julio, pocos días después de su fallecimiento por una enfermedad repentina tras regresar de Ucrania.
El proyecto de ley que busca ampliar las sanciones contra Rusia e Irán fue impulsado por el senador fallecido Lindsey Graham
La legislación originalmente estaba enfocada exclusivamente en Rusia, pero posteriormente incorporó disposiciones destinadas a aumentar la presión económica sobre Irán. Los cambios fueron solicitados por el presidente Donald Trump mientras continúa el enfrentamiento entre Washington y Teherán.
Uno de los principales componentes del proyecto establece nuevas sanciones contra los cinco países que más petróleo y gas compren a Rusia. El objetivo es limitar los ingresos que Moscú obtiene de sus exportaciones energéticas y dificultar que esos recursos sean utilizados para financiar la guerra contra Ucrania, iniciada en febrero de 2022.
La iniciativa cuenta con el respaldo del presidente ucraniano Volodymyr Zelenski, quien pidió al Congreso estadounidense avanzar con el proyecto. En un mensaje publicado el 11 de septiembre, sostuvo que Ucrania necesita sanciones más contundentes para reducir la capacidad de Rusia de financiar sus operaciones militares.
Zelenski también reclamó decisiones adicionales por parte de la administración Trump y expresó su expectativa de que el presidente estadounidense adopte medidas personales para incrementar la presión sobre Moscú.
Zelenski pidió al Congreso estadounidense avanzar intempestivamente con el proyecto de ley contra el Kremlin
Graham había encabezado durante meses un esfuerzo bipartidista para conseguir la aprobación de nuevas sanciones contra Rusia, mientras negociaba con la Casa Blanca modificaciones al texto. Su trabajo continuó siendo una referencia central para los legisladores que respaldan una política de mayor presión económica sobre el Kremlin.
El proyecto, sin embargo, enfrenta resistencia entre algunos demócratas de la Cámara de Representantes. Los congresistas Gregory Meeks, Don Beyer y Richard Neal afirmaron que los demócratas mantienen un fuerte compromiso con Ucrania, pero cuestionaron el mecanismo elegido para ampliar las sanciones.
Los legisladores señalaron que el proyecto otorgaría al presidente mayores facultades para imponer aranceles y advirtieron que esa herramienta podría elevar los precios para los consumidores estadounidenses. También sostuvieron que la iniciativa no obliga de manera suficientemente directa a imponer las sanciones contra Rusia que consideran necesarias.
Los demócratas críticos del proyecto argumentaron que el presidente ya cuenta con amplias facultades para sancionar a países y entidades que contribuyen a financiar la maquinaria de guerra rusa. Por ello, reclamaron que Trump utilice esas atribuciones sin esperar una nueva legislación del Congreso.
Algunos diputados demócratas se mostraron reacios a aprobar el proyecto de ley porque podría dar la capacidad a Trump para aumentar aranceles
A pesar de las diferencias internas en Washington, la propuesta recibió gran apoyo internacional. El ministro de Relaciones Exteriores de Estonia, Margus Tsahkna, expresó el 11 de septiembre el respaldo de su país a nuevas sanciones contra Rusia y felicitó al Congreso estadounidense por sus esfuerzos para avanzar con la legislación.
La votación en la Cámara podría convertirse en un nuevo punto de inflexión en la estrategia estadounidense para presionar económicamente a Moscú. Al incorporar también medidas contra Irán, el proyecto refleja una política destinada a utilizar las herramientas financieras, comerciales y energéticas de Estados Unidos para limitar los recursos disponibles para gobiernos considerados adversarios.
Si la Cámara aprueba el texto, el Congreso habrá dado un paso importante hacia un nuevo paquete de sanciones contra Rusia y un incremento de la presión económica sobre Irán. La iniciativa también pondría a prueba la capacidad de los legisladores de ambos partidos para alcanzar acuerdos sobre la política exterior estadounidense y el papel que debe desempeñar Washington en el conflicto de Ucrania.
La potencial aprobación del proyecto despertó un gran respaldo en el plano internacional, tanto por la presión contra Rusia como contra Irán