El Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) publicó el 21 de agosto una nueva normativa destinada a establecer mayores controles sobre el manejo de boletas enviadas por correo en las elecciones federales, en línea con las directrices impulsadas por el presidente Donald Trump. La medida busca mejorar la trazabilidad y seguridad del voto por correspondencia, aunque su aplicación para las elecciones de medio término del 3 de noviembre permanece bloqueada temporalmente por decisiones judiciales.
La nueva regla exige que los estados que pretendan utilizar el USPS para recibir boletas electorales por correo inscriban previamente a los votantes correspondientes en una nueva plataforma del Servicio Postal. Los funcionarios electorales deberán proporcionar el nombre y domicilio de cada elector, además de códigos de barras específicos asociados tanto al sobre utilizado para enviar la boleta como al sobre destinado a devolverla.
El objetivo declarado por el USPS es poder verificar que las boletas que los estados aseguran haber enviado coincidan con los envíos que efectivamente ingresan al sistema postal. Antes de aceptar determinados envíos federales, la agencia revisaría que cumplan con los nuevos estándares establecidos para los sobres y que correspondan a votantes previamente registrados en su sistema.












