El presidente de los Estados Unidos volvió a advertir a Europa para que eleven el presupuesto militar frente a las crecientes tensiones en Medio Oriente.
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evalúa nuevamente la posibilidad de retirar tropas estadounidenses estacionadas en Alemania, en una decisión que podría redefinir la relación de Washington con sus aliados europeos y reconfigurar el equilibrio dentro de la NATO.
De acuerdo con un informe, fuentes cercanas a la administración señalaron que existe una creciente frustración en la Casa Blanca respecto al nivel de compromiso financiero de varios países europeos en materia de defensa. ''La frustración que hemos tenido con los europeos ha sido muy real'', afirmó una de las fuentes, subrayando el malestar por lo que consideran una distribución desigual de las cargas dentro de la alianza.
Actualmente, todos los miembros de la OTAN cumplen con el objetivo mínimo de destinar el 2 % de su producto bruto interno (PBI) al gasto en defensa, una meta acordada en 2014. Sin embargo, desde el entorno de Trump se impulsa un umbral del 5 %, significativamente más alto, que busca reflejar un compromiso más sólido frente a los desafíos globales actuales.
En ese contexto, numerosas fuentes indicaron que la administración estadounidense también ha planteado una postura más estricta respecto a la toma de decisiones dentro de la alianza. ''Cualquier país que no esté pagando el 5 % no debería poder votar sobre futuros gastos en la OTAN'', señaló una de ellas, sugiriendo un cambio en las reglas de gobernanza del bloque.
El presidente Trump pondera el repliegue de miles de tropas estadounidenses de Alemania si la OTAN no aumenta el presupuesto militar
Por su parte, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, adelantó que los líderes de los países miembros deberán presentar planes concretos para avanzar hacia el nuevo objetivo de gasto en una cumbre que se celebrará en Ankara a finales de este año. El encuentro será clave para definir el rumbo de la organización en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y nuevas amenazas a la seguridad.
La posible retirada de tropas no es una idea nueva. Según el mismo informe, Trump ya había considerado el año pasado la opción de retirar alrededor de 35.000 efectivos desplegados en Alemania, una medida que, de concretarse, supondría un cambio significativo en la presencia militar estadounidense en Europa.
Analistas señalan que esta eventual decisión podría interpretarse como una herramienta de presión para que los aliados europeos aumenten su inversión en defensa y asuman un papel más activo dentro de la OTAN. Desde la perspectiva de la administración Trump, el objetivo es lograr un reparto más equitativo de las responsabilidades, reduciendo la carga que históricamente ha recaído sobre Estados Unidos.
Asimismo, el repliegue de tropas permitiría a Washington reevaluar la distribución global de sus fuerzas armadas, adaptándolas a nuevas prioridades estratégicas en otras regiones del mundo. Esta flexibilidad es considerada clave en un escenario internacional cada vez más dinámico.
El Secretario General de la OTAN aseguró que los estados europeos deberán presentar sus planes, considerando el nuevo umbral de gasto en defensa