El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó un último llamado a los votantes de Nueva York para que respalden al candidato republicano a gobernador, Bruce Blakeman, en las elecciones del próximo martes. El mandatario aseguró que el actual gobierno estatal, encabezado por la demócrata Kathy Hochul, ha sido un desastre para los ciudadanos y sostuvo que el dirigente republicano tiene la capacidad de devolver la seguridad y una gestión eficiente al estado.
Durante una teleconferencia electoral celebrada el sábado para promover las candidaturas de Blakeman, Saritha Komatireddy, aspirante republicana a fiscal general, y Anthony Constantino, candidato al Congreso por el norte de Nueva York, Trump lanzó duras críticas contra Hochul y pidió a los electores que aprovechen las urnas para impulsar un cambio de rumbo.
''Kathy Hochul puede ser la peor gobernadora en la historia del estado de Nueva York y una de las peores del país'', afirmó el presidente, quien calificó su administración como un fracaso y cuestionó su capacidad para dirigir uno de los estados más importantes de Estados Unidos.

Trump destacó especialmente la trayectoria de Blakeman, actual ejecutivo del condado de Nassau, en Long Island, a quien describió como un amigo de larga data y un administrador con resultados concretos. Según el mandatario, su desempeño demuestra que puede trasladar una gestión eficaz al conjunto del estado.
''Cualquiera que pueda hacer lo que él hizo en política y conseguir resultados contundentes, y además tenga el condado más seguro de Estados Unidos, es un gran administrador'', señaló Trump, en referencia a una clasificación de ''US News & World Report'' que sitúa al condado de Nassau entre los más seguros del país.
El respaldo presidencial representa un impulso importante para la campaña republicana, que busca capitalizar el descontento de los votantes con los problemas de seguridad, el costo de vida y la gestión demócrata. Blakeman ha presentado su candidatura como una alternativa al modelo político de Hochul y ha expresado su intención de incorporar un estilo de liderazgo similar al de Trump en Albany, la capital estatal.












