La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está evaluando una ampliación significativa del límite anual de admisión de refugiados, con el objetivo de incrementar la llegada de sudafricanos blancos, especialmente de origen ''afrikáner''. La propuesta, aún en discusión interna, contempla aumentar en hasta 10.000 plazas el actual tope de 7.500 refugiados fijado para el año fiscal 2026, lo que supondría más que duplicar la cifra vigente.
La iniciativa se enmarca en un importante giro de la política migratoria impulsada por Trump desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025. En sus primeras semanas de mandato, el presidente suspendió el programa global de refugiados y posteriormente firmó una orden ejecutiva que prioriza la admisión de afrikáners, víctimas de discriminación racial en Sudáfrica por parte de la población negra y el gobierno comunista.
Funcionarios del Departamento de Estado confirmaron que el gobierno está revisando el ritmo actual de re-asentamientos y evaluando si es necesario elevar el límite de admisiones para lo que resta del año fiscal. Andrew Veprek, subsecretario adjunto para Población, Refugiados y Migración, señaló en un evento reciente que la administración analiza ''qué tan rápido avanza el proceso'' y si el techo actual resulta suficiente ante la demanda.














