El presidente escuchó los argumentos orales en relación con el caso que busca acabar con la ciudadania automática para los hijos de los inmigrantes ilegales.
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El presidente Donald Trump hizo historia este miércoles al convertirse en el primer mandatario en asistir a una sesión de la Corte Suprema, sentándose en la galería del máximo tribunal mientras los jueces escuchaban los argumentos orales que giraban en torno a una orden ejecutiva que prohíbe la ciudadanía por nacimiento en los Estados Unidos.
Hasta hoy, ningún presidente en funciones había asistido a una audiencia de la Corte Suprema, aunque técnicamente se les permite hacerlo. Trump dijo que iba a asistir a la sesión para el caso que involucraba los aranceles al comercio que él había impuesto en abril del año pasado, pero más tarde cambió de rumbo. El Tribunal Superior falló en contra de Trump en ese caso en febrero.
En este caso, al que Trump asistió hoy, los magistrados escucharon los argumentos sobre si todos los niños nacidos en los Estados Unidos pueden seguir recibiendo automáticamente la ciudadanía. La decisión judicial, que se emitirá en unos meses, podría remodelar lo que ha sido una práctica consagrada constitucionalmente durante mucho tiempo y que la Casa Blanca ha cuestionado.
Trump firma la orden ejecutiva.
El caso que llegó a la Corte Suprema
Poco después de regresar a la Casa Blanca el año pasado, Trump firmó una orden ejecutiva que prohíbe a los hijos de inmigrantes ilegales o extranjeros con visas temporales recibir la ciudadanía al nacer. La orden fue rápidamente impugnada por los demócratas en una serie de demandas argumentando que el decreto violaba la 14ava Enmienda de la constitución estadounidense, la cual otorga la ciudadanía a cualquier persona nacida en suelo estadounidense, independientemente del estatus migratorio de sus padres.
El texto de dicha enmienda ha sido objeto de escrutinio en los últimos años. "La noción de que los ciudadanos extranjeros pueden asegurar la ciudadanía estadounidense para sus hijos simplemente estando presentes en suelo estadounidense, legal o ilegalmente, no tiene base en el texto, la historia o el entendimiento original de la Decimocuarta Enmienda", opinó el abogado Ryan Williams.
Si la Corte termina dándole la razón a Trump, 150.000 niños de padres extranjeros nacidos en suelo estadounidense cada año se verán afectados, poniendo fin a una de las prácticas más comunes entre los inmigrantes ilegales. La opinión pública sobre el tema muestra que los estadounidenses rechazan la idea de la ciudadanía automática para los niños nacidos de padres que emigraron ilegalmente.