La gobernadora ultrademócrata de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, admitió este martes que aproximadamente 400 extranjeros votaron ilegalmente en las elecciones de su estado en 2023 después de que se descubriera que más de 6.000 personas que no estaban habiltadas para sufragar fueron agregados por error al padrón electoral estatal.
Las aproximadamente 400 extranjeros que votaron ilegalmente estaban "registrados como demócratas, republicanos y votantes no afiliados y estaban dispersas por todo el estado", dijo Sherrill, quien agregó que "no tenemos evidencia en este momento de que se haya influenciado ninguna elección".
Se informó que el proveedor responsable del error es IDEMIA, una firma francesa propietaria que ofrece servicios de verificación de identidad que desarrolló programas gubernamentales como TSA PreCheck. En respuesta a este fiasco, Sherrill confirmó que reemplazó a la firma francesa con una empresa independiente, CSG Law.
Trump sigue empujando y presionando para que el Senado apruebe la ley SAVE America, un proyecto legislativo que requeriría una verificación de ciudania para los votantes a la hora de sufragar y resolvería el problema del fraude electoral en el país.
La gobernadora ultrademócrata Mikie Sherrill.
Insólitamente, Sherrill culpó al presidente Donald Trump por esto y negó que Nueva Jersey sea un ejemplo de elecciones vulnerables. "Creo que Donald Trump ha hecho más para socavar las elecciones libres en este país que ciertamente nadie en mi vida, incluido [el presidente ruso] Vladimir Putin", afirmó la gobernadora.
Trump brindó una cadena nacional el pasado jueves donde expuso las vulnerabilidades del sistema electoral estadounidense.
Trump pide por la ley SAVE America para solucionar estos problemas
Parece que el fallo electoral anunciado hoy derivó de un fallo de software en la Comisión de Vehículos Motorizados de Nueva Jersey entre junio de 2023 y junio de 2024, el cual registró automáticamente a unos 6.600 no ciudadanos para votar cuando solicitaron sus licencias de conducir o tarjetas de identificación y respondieron “no” cuando se les preguntó si eran ciudadanos.