Momentos de máxima tensión se vivieron este sábado en las inmediaciones de la Casa Blanca luego de que se registrara un tiroteo a pocos metros del complejo presidencial, lo que provocó una inmediata respuesta del Servicio Secreto y el confinamiento total de periodistas y personal presentes en la zona. Reporteros de CNN aseguraron haber escuchado entre 20 y 30 detonaciones provenientes de la intersección de la calle 17 y Pennsylvania Avenue Northwest, frente a uno de los accesos cercanos a la residencia presidencial.
El operativo de seguridad se activó en cuestión de segundos. Agentes armados del Servicio Secreto se desplegaron por el Jardín Norte mientras miembros del cuerpo de prensa eran trasladados de urgencia hacia la sala de prensa de la Casa Blanca. Según testimonios difundidos por periodistas presentes, los agentes gritaban “agáchense” y advertían sobre “disparos” mientras intentaban asegurar el perímetro ante la posibilidad de una amenaza activa.











