El sábado por la tarde, Trump anunció que un "acuerdo ha sido negociado en gran medida" entre Washington y Teherán, aunque precisó que los detalles finales del pacto aún se estaban discutiendo y no se harían públicos por el momento.
Dos funcionarios estadounidenses, citados por el New York Times, señalaron que, si bien Irán había rechazado previamente la idea de entregar su uranio, el régimen islámico se comprometió verbalmente a ceder en esta posición después de que Trump diera a entender que estaba dispuesto a reanudar su campaña militar contra el país si no se alcanzaba un pacto. De hecho, el presidente había afirmado el sábado por la mañana que estaba listo para "hacer saltar a Irán por los aires" si las conversaciones fracasaban.
Las partes estarían listas para firmar un memorando de entendimiento que permanecería en vigor durante al menos 60 días. En este documento se incluiría el compromiso de Irán de renunciar a la búsqueda de armas nucleares, aceptar la negociación del fin de su programa de enriquecimiento y entregar sus reservas de uranio.
El régimen iraní accedió a renunciar a su uranio enriquecido en un histórico principio de acuerdo logrado por Trump
EEUU liberaría fondos y levantaría sanciones solo tras un acuerdo final
Simultáneamente, el medio Axios informó que EEUU negociaría el levantamiento de las sanciones y la liberación de fondos iraníes durante ese mismo período, pero tales medidas solo se aplicarían por completo tras un acuerdo final, el cual tiene como condición prioritaria resolver la cuestión nuclear.
Bajo dicho pacto, el estrecho de Ormuz se abriría durante los 60 días de alto el fuego contemplados, a cambio de que Washington levante su bloqueo naval sobre los puertos iraníes y permita a Irán volver a vender su petróleo. No obstante, este beneficio estaría condicionado a que el régimen iraní limpie de minas el paso marítimo.
El memorando de entendimiento también incluye el compromiso de poner fin a la guerra en el Líbano, la cual estalló después de que terroristas de Hezbolá dispararan cohetes contra Israel tras la muerte del exlíder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, en febrero. Israel ya ha aclarado que acepta poner fin a su guerra contra el grupo terrorista respaldado por Irán, pero advirtió que se reserva el derecho a responder en caso de que Hezbolá rompa la tregua.
Luego de que se alcanzara este principio de acuerdo, los líderes árabes emitieron comunicados en los que agradecieron a Trump por su liderazgo, así como por su compromiso de consulta y coordinación con sus socios en la región.
El equipo diplomático del régimen iraní se reúne con los mediadores de Pakistán.