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Ucrania

Zelénski denunció “crímenes de guerra” y “genocidio de civiles” por parte de Rusia en la ciudad de Bucha

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El mandatario ucraniano se refirió a la masacre de civiles de Bucha en un medio estadounidense, y dijo que la comunidad internacional debe intervenir para “evitar un genocidio”.

El gobierno ucraniano develó escalofriantes imágenes que asegura que son de una matanza de 410 civiles en la ciudad de Bucha, en las cercanías de Kiev, a manos de Rusia.

Las imagenes las presentó el propio presidente Volodimir Zelénski, en la cadena CBS, y mostrarían una ejecución masiva a manos de soldados rusos el pasado 4 de marzo en Bucha.

“Esto es genocidio. La eliminación de toda la nación y el pueblo”, dijo y agregó: “Somos ciudadanos de Ucrania y no queremos someternos a la política de la Federación Rusa. Esta es la razón por la que estamos siendo destruidos y exterminados. Tenemos más de 100 nacionalidades. Se trata de la destrucción y el exterminio de todas estas nacionalidades”.

La Cancillería ucraniana tomó medidas al respectoy presentó una denuncia ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya acusando a Rusia de “planear y ejecutar actos de genocidio”.

La situación en Bucha, sin embargo, no sería exactamente como fue descripta por el mandatario, y las fotos no serían todas del mismo lugar.

La ONG que ha dicho apoyar la causa ucraniana abiertamente, Human Rights Watch, entrevistó a 10 residentes locales de la ciudad de Bucha y llegó a la siguiente conclusión: “El 4 de marzo, las fuerzas rusas en Bucha, a unos 30 kilómetros al noroeste de Kiev, reunieron a cinco hombres y ejecutaron sumariamente a uno de ellos“. 

Un testigo dijo a Human Rights Watch que los soldados obligaron a los cinco hombres a arrodillarse a un lado de la carretera, les quitaron las camisetas por la cabeza y le dispararon a uno de ellos en la nuca.

No hay dudas que la situación relatada por los testigos consta de un crímen de guerra. Las leyes de la guerra prohíben el homicidio intencional, además del trato inhumano de los combatientes capturados y los civiles bajo custodia. Cualquiera que ordene o cometa deliberadamente tales actos, o los ayude e instigue, es responsable de crímenes de guerra.

Sin embargo, dista mucho de lo que trataron de hacer los medios que es vincular la ejecución sumaria de una persona con la de los 410 civiles muertos. Según la propia Human Rights Watch, las imagenes mostradas no son todas de Bucha, si no que abarcan víctimas civiles de las regiones de Chernígov, Jarkiv y Kiev.

Además, las imagenes muestran civiles asesinados producto de bombardeos, no de ejecuciones sumarias. Si bien todas las muertes de civiles son reprochables y responsabilidad de Rusia por haber sido ella la que inició la guerra, la primera no es un crímen de guerra mientras que la segunda sí, por lo que es importante trazar una distinción y averiguar cuál ocurrió.

El alcalde de la ciudad de Bucha, que tiene más de 28 mil habitantes, anunció que 280 cuerpos fueron enterrados en fosas comunes mientras que otros 100 cuerpos fueron hallados en las calles y carreteras. Sin embargo, no hay evidencia fotográfica de esto, ni tampoco se tiene certeza que sean civiles, y todo indica que serían soldados.

Otra denuncia que debe ser investigada son los cuerpos sin vida que se habrían encontrado en los suburbios al norte de Kiev, tras la retirada de fuerzas rusas de estas zonas. “Hallamos decenas de cuerpos sin vida maniatados, abandonados en las calles, en lo que parecen haber sido ejecuciones sumarias“, dijo Zelénski, sin evidencia por el momento.

Cabe recordar que la OTAN ha intervenido en países no afiliados a la organización militar defensiva en el pasado bajo la premisa de evitar un genocidio. Un ejemplo de esto es el bombardeo por tres meses seguidos de Bosnia que frenó el genocidio que estaba llevando a cabo Serbia.

IMAGENES EXPLÍCITAS

Las siguientes imagenes serían de la ciudad de Bucha, según publicó The Washington Post.

Cadáveres de civiles asesinados en Bucha.

Rusia

Ucrania llevó a cabo 3 ataques con drones sobre bases militares bien adentro del territorio ruso

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Durante las jornadas del lunes y el martes, Rusia ha acusado a Ucrania de llevar a cabo tres ataques con drones sobre bases militares ubicadas en territorio ruso, acabando con la vida de tres militares que se encontraban en una de las bases.

Ucrania ejecutó este lunes su ataque más importante en territorio ruso hasta la fecha, luego de nueve meses de guerra donde la mayoría del conflicto ha ocurrido dentro de sus propias fronteras.

Las Fuerzas Armadas ucranianas apuntaron contra dos bases militares a cientos de kilómetros dentro del país, utilizando vehículos aéreos no tripulados y matando a tres militares, según admitió el propio Ministerio de Defensa ruso. Además, los aviones rusos estacionados en las bases sufrieron daños.

Los sofisticados drones, que son operados con la ayuda de Estados Unidos, fueron lanzados desde territorio ucraniano, y al menos uno de los ataques se realizó con la ayuda de fuerzas especiales cercanas a la base que ayudaron a guiar a los drones hacia el objetivo.

“El régimen de Kiev intentó atacar con vehículos aéreos no tripulados de fabricación soviética los aeródromos militares de Dyagilevo en la región de Riazán y Engels en la región de Saratov en un esfuerzo por desactivar los aviones rusos de largo alcance”, se dijo desde el Ministerio de Defensa ruso, y agregó que los drones fueron interceptados por la defensa aérea mientras volaban a baja altitud.

Por su parte, durante la mañana del martes se registró que un tercer aeródromo ruso estaba en llamas tras un nuevo ataque con drones, un día después de que Ucrania demostrara su novedosa capacidad para penetrar cientos de kilómetros de profundidad en el espacio aéreo ruso con ataques a dos bases aéreas rusas.

No obstante, Ucrania no reconoce la responsabilidad de los ataques dentro de Rusia. Cuando se le preguntó sobre los ataques, el ministro de Defensa ucraniano, Oleskiy Reznikov, repitió una broma de larga data de que las explosiones en las bases rusas fueron causadas por “fumadores descuidados”.

El asesor presidencial ucraniano, Oleksiy Arestovych, no fue tan críptico, señalando que Engels era la única base que Rusia tiene que está totalmente equipada para los bombarderos gigantes que Rusia ha utilizado en los ataques contra Ucrania. “Ayer, gracias a su infructuoso tabaquismo, logramos un resultado muy grande”, dijo.

Ubicación de las dos explosiones que sacudieron bases aéreas en Rusia el lunes

El Kremlin dijo que las armas lanzadas por Ucrania eran aviones no tripulados de la era soviética. Los ataques del lunes fueron dirigidos a las bases militares de Engels y de Ryazan, ambas ubicadas a más de 450 kilómetros de la frontera con Ucrania. Dijo que sus fuerzas habían interceptado los aviones no tripulados, y que “la caída y explosión de los restos” había “dañado ligeramente” dos aviones, matando a tres militares e hiriendo a otros cuatro.

“Hay información sobre una fuerte explosión y un destello en la madrugada en Engels que se extiende en las redes sociales y los medios de comunicación”, dijo el gobernador de Saratov, Roman Busargin, en una publicación en Telegram. “No hay razón para preocuparse. Ni un solo objeto de infraestructura civil fue dañado”, dijo.

El aeródromo Engels, en el río Volga en el sur de Rusia, es una base para algunos de los bombarderos de largo alcance con capacidad nuclear de Rusia, incluidos el Tupolev-160 y el Tupolev-95. Por su parte, los funcionarios ucranianos alegan que también es un escenario para la campaña rusa de ataques con misiles contra la infraestructura, que han dejado a millones de ucranianos con luz, calor o agua intermitentes.

Base aérea de Engels

“El aeródromo de Engels es una de las bases más importantes de las fuerzas aéreas rusas”, escribió en Twitter el asesor del Ministerio del Interior ucraniano, Anton Gerashchenko. “Dos regimientos de bombarderos estratégicos están estacionados aquí que son parte de las tácticas de disuasión nuclear aérea de Rusia”, agregó.

La otra explosión ocurrió en la base militar de Dyagilevo en la ciudad central de Ryazan, a menos de 200 kilómetros de Moscú, según el Ministerio de Defensa de Rusia. Fue allí donde ocurrieron las muertes y lesiones, informó la agencia estatal de noticias rusa RIA Novosti.

Incluso antes de que el Ministerio de Defensa de Rusia acusara a Ucrania de enviar aviones no tripulados, la explosión en el aeródromo de Engels había llevado a algunos de los influyentes blogueros pro rusos de Rusia a pedir más ataques contra Ucrania y a renovar las críticas a las fuerzas armadas rusas.

Por su parte, el martes “un tanque de almacenamiento de petróleo se incendió cerca del aeródromo de Kursk como resultado de un ataque con vehículos aéreos no tripulados”, escribió el gobernador regional de Kursk, Roman Starovoit.

“No hubo víctimas. El incendio está siendo localizado. Todos los servicios especiales están trabajando en el sitio”. El aeródromo está situado en las afueras de Kursk, a unos 100 kilómetros de la frontera con Ucrania.

La Tierra es redonda – descubrimiento hecho por Galileo. La astronomía no se estudiaba en el Kremlin, dando preferencia a los astrólogos de la corte. Si lo fuera, lo sabrían: si algo se lanza al espacio aéreo de otros países, tarde o temprano los objetos voladores desconocidos volverán al punto de partida“, escribió Mykhaylo Podolyak, asesor del presidente de Ucrania, en Twitter.

Bombardero estratégico Tu-95 de la fuerza aérea rusa se prepara para despegar de una base aérea en Engels

Poco después de los ataques a las bases, Rusia envió un aluvión de misiles hacia las ciudades ucranianas. Solo unas horas después de las explosiones, funcionarios ucranianos dijeron que más de una docena de bombarderos rusos habían despegado de la base aérea de Engels.

Rusia lanzó una decena de misiles contra la red de energía de Ucrania el lunes, dejando sin energía en varias regiones, dijeron funcionarios ucranianos, lo cual supone, hasta ahora, el último ataque de una campaña masiva que Moscú está lanzando contra infraestructura civil.

Los sistemas de defensa aérea ucranianos dispararon al cielo en múltiples áreas del país, pero no todos los misiles fueron interceptados. La Fuerza Aérea de Ucrania dijo más tarde que había derribado más de 60 misiles de los más de 70 disparados.

El gobernador de la región de Kiev, el distrito administrativo alrededor de la capital, dijo que los sistemas de defensa aérea habían disparado contra los misiles entrantes. “Permanezcan en refugios y lugares seguros”, escribió Oleksiy Kuleba, en un comunicado en Telegram.

Poco después de que se diera el visto bueno, Zelensky se dirigió a la nación para elogiar tanto a los militares como a los trabajadores de servicios públicos que luchan por mantener las luces encendidas. “Las defensas aéreas derribaron la mayoría de los cohetes, los trabajadores de la energía ya han comenzado a restaurar la electricidad”, dijo. Además, reconoció que cuatro ucranianos murieron por los ataques rusos.

El Ministerio de Defensa de Rusia dijo en un comunicado que había atacado centrales eléctricas y otros sitios en Ucrania. El primer ministro de Ucrania confirmó que las instalaciones de energía fueron atacadas en las regiones de Kiev, Vinnytsia y Odesa.

El ejército ruso generalmente lanza misiles desde múltiples direcciones y en oleadas sucesivas, una táctica destinada a abrumar o evitar las defensas aéreas de Ucrania, dijo Yuriy Ihnat, portavoz de la Fuerza Aérea de Ucrania, a un programa de noticias de la televisión ucraniana.

Los ucranianos han respondido a la ola de ataques contra la infraestructura construyendo refugios de calefacción de emergencia en las ciudades, enviando linieros para reparar la red lo más rápido posible y alimentando restaurantes, tiendas y hospitales con generadores.

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Ucrania

A pesar de los triunfos en el campo de batalla, Zelénski presentó un “Plan de Paz” con Rusia en el G20 que no incluye Crimea

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El presidente de Ucrania, Volodímir Zelénski, propuso un plan de 10 puntos para la paz con Rusia durante su discurso virtual ante los líderes del G20 en Bali. Entre los puntos destacan el intercambio de todos los prisioneros y el retorno a las fronteras previas al conflicto.

En la jornada de este martes, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelénski, dio un discurso virtual en carácter de invitado a la cumbre del G20 en Bali, Indonesia. A pesar de los importantes triunfos que están teniendo las Fuerzas Armadas ucranianas en el campo de batalla, recientemente recuperando la ciudad de Jersón en el sur, el mandatario dijo que es momento de “poner fin a la guerra destructiva de Rusia y salvar miles de vidas”.

Vistiendo su característica ropa militar “informal” y hablando en ucraniano en vez de inglés, Zelénski se dirigió a los líderes de los países más poderosos del mundo y destacó las amenazas nucleares de los funcionarios rusos, retórica que ha incomodado incluso a Beijing , entre otras cuestiones.

“Miles de los nuestros, militares y civiles, están en cautiverio ruso. Son sometidos a torturas brutales, esto es abuso masivo… conocemos por su nombre a 11.000 niños que fueron deportados a la fuerza a Rusia”, dijo el presidente ucraniano.

“Agregue a eso cientos de miles de adultos deportados, y verá qué catástrofe humanitaria ha causado la guerra rusa. Agregue presos políticos: ciudadanos ucranianos que están detenidos en Rusia y en el territorio ocupado temporalmente, en particular en Crimea. Debemos liberar a todas estas personas… debemos unirnos por el único modelo realista de liberación de prisioneros: “todos por todos”, aseguró.

En su discurso, Zelénski presentó un plan de 10 puntos que, según él, si logran ponerse de acuerdo con Putin, podría darse un cese al fuego, al menos por parte de Ucrania.

Esto incluye garantías sobre el uso de armas nucleares, y el retorno de campos y centrales energéticas capturados por Rusia. Además, plantea la liberación de todos los prisioneros, de ambos lados, y el retiro de las tropas rusas de Zaporiyia, Jersón y el Donbás, aunque extrañamente no se mencionó a Crimea.

También pide por la intervención de las Naciones Unidas en el territorio disputado, la participación de agencias que “cuiden el medio ambiente” en las zonas devastadas por la guerra y que se cree una mesa de diálogo, con todas las fuerzas occidentales, para prevenir futuras escaladas.

LAS 10 ÁREAS O PUNTOS PRINCIPALES PROPUESTOS POR ZELÉNSKI PARA LA PAZ CON RUSIA.

1- Seguridad radiológica y nuclear

2- Seguridad alimentaria

3- Seguridad energética

4- Liberación de todos los prisioneros y personas deportadas

5- Aplicación de la Carta de las Naciones Unidas y restablecimiento de la integridad territorial de Ucrania y del orden mundial

6- Retiro de las tropas rusas y cese de hostilidades

7- Restablecimiento de la justicia

8- Contrarrestar el ecocidio y protección del medio ambiente

9- Prevención de la escalada

10- Confirmación oficial del fin de la guerra


Por Nicolás Promanzio, para La Derecha Diario.

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Rusia

Rusia anuncia la retirada de sus tropas de la ciudad clave de Jersón, recientemente anexada por Putin

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Las Fuerzas Armadas Rusas abandonaron la ciudad de Jersón, replegando sus tropas al otro lado del río. Zelénski insta a la prudencia y asegura que todavía no recuperó la masiva región ucraniana.

Putin se prepara para abandonar sus posiciones más occidentales en Ucrania, particularmente en la ciudad de Jersón, capital de la provincia de Jersón, la cual fue recientemente anexada a Rusia tras una polémica elección de independencia.

Si bien se trata de una decisión lógica desde el punto de vista militar, es un golpe bajo para la imagen del segundo mayor Ejército del mundo. Para las autoridades ucranias, en cambio, sería una de las noticias más esperadas desde que el presidente Volodimir Zelénski afirmara en junio que recuperar Jersón debía ser la prioridad número uno de las Fuerzas Armadas.

Las Fuerzas Armadas de Ucrania, aunque menos preparada que las rusas para el conflicto armado, mantiene una línea de crédito prácticamente infinito para armar a sus soldados con tecnología militar de punta de la OTAN. La guerra en Ucrania se ha convertido en el conflicto entre Rusia y la OTAN más directo en la historia, con países como Estados Unidos y la Unión Europea enviando recursos no solo militares si no que financieros y estratégicos.

El anuncio del Ministerio de Defensa de Rusia supone el mayor repliegue organizado por las tropas rusas desde la retirada de finales de marzo del frente de Kiev. El ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, ordenó a las tropas que se retiraran de la orilla occidental del río Dniéper y se trasladaran a la otra orilla, otorgando todo el territorio al oeste del río a los ucranianos.

“Entiendo que esta es una decisión muy difícil”, dijo a Shoigú, el máximo comandante militar en el conflicto por parte de Rusia. “Al mismo tiempo, salvaremos la vida de nuestros militares y, en general, la capacidad de combate del grupo de tropas, que es inútil mantener en la ribera derecha en un área limitada“, agregó.

“Al analizar de forma integral la situación actual, la propuesta es formar la defensa a lo largo de la margen oriental del río Dniéper”, aseguró. El militar, que fue nombrado responsable de las tropas en Ucrania, argumentó que la salida de esas tropas “liberará fuerzas y medios para otras operaciones activas, incluidas ofensivas”.

Mapa previo a la retirada rusa. Toda la región al oeste del Río Dnieper fue evacuado por Rusia.

Rusia admite que debe renunciar a los territorios que mantenía ocupados en la orilla occidental del Dniéper por el riesgo de que sus tropas queden aisladas ante el avance ucraniano.

“Todos los que han querido se han ido de la zona”, ha afirmado Shoigú ante el alto mando ruso tras asegurar que “unas 115.000 personas han abandonado el territorio“. El comandante, hasta hace poco encargado de las Fuerzas Aerotransportadas de Rusia y partidario de los bombardeos masivos contra Kiev, ahora maneja todas las Fuerzas Armadas de la Federación.

Shoigú ha admitido que la presión ucraniana es constante. Aunque sus datos aseguran que un 80% de los misiles ucranios son derribados, “hasta un 20% de ellos alcanzan sus objetivos”.

Shoigú Surovikin ha salvado a 1.000 soldados que estaban en un cerco real a punto de ser matados”, ha escrito el líder de la región del Cáucaso en Telegram. “No hay por qué hablar de rendición (…). Surovikin protege al soldado y toma una posición estratégica más ventajosa”, añadió Kadírov, que cree que ha actuado “como un verdadero general, sin miedo a las críticas”.

“Todavía estamos abiertos a mantener negociaciones. Nunca las abandonamos, estamos listos para llevarlas a cabo, pero, por supuesto, teniendo en cuenta las realidades que se están gestando en este momento”, ha afirmado este miércoles la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova. Un día antes, el presidente ucranio, Volodímir Zelénski, mostró su disposición al diálogo con Rusia, pero con varias líneas rojas; entre ellas, que se restaure “la integridad territorial de Ucrania”.

Tanto los servicios de inteligencia británicos como el Instituto para el Estudio de la Guerra, uno de los centros de análisis más citado en el conflicto en Ucrania, habían advertido en los últimos días de que la retirada rusa era probable y que las fuerzas de Putin estaban ya centrándose en reforzar las defensas en el interior de la provincia y en la costa del mar Negro para garantizar la seguridad del suministro para sus unidades desde la península de Crimea.

En una primera reacción de Kiev, Mijailo Podoliak, el principal asesor del presidente Zelenski, optó por la prudencia al declarar a la agencia Reuters que “es demasiado pronto para dar por bueno el anuncio de Shoigú“, y ha insistido en que no solo continúa habiendo unidades militares en la ciudad de Jersón y en la región, sino que han incorporado nuevas. “Hasta que la bandera de Ucrania no ondee en Jersón, no tiene sentido hablar de la retirada rusa”, añadió.

Por su parte, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, anunció este miércoles la formación de cuatro administraciones militares en Jersón, coincidiendo con la retirada de las tropas rusas. El jefe de Estado firmó un decreto en el que establece cuatro nuevas administraciones: en el pueblo de Dolmatovskaya, ubicado en la ciudad de Skadovsk; en Hola Pristan, en Kajovka; y también en Krestovsk, después de algunos meses bajo control administrativo ruso.

Moscú, cuyas tropas habían conquistado Jersón el pasado 3 de marzo, anexó formalmente esta provincia el 30 de septiembre, junto a las de Donetsk, Lugansk y Zaporiyia, tras unos referendos no reconocidos por la comunidad internacional. Donetsk y Lugansk se han mantenido en manos prorrusas desde que estalló la guerra de Donbás en 2014, y son hoy las posiciones más fuertes de Rusia en Ucrania.

Ucrania inició una contraofensiva masiva en el verano, recuperando casi toda la región de Járkov y algunos lugares en Lugansk al este, la otra provincia que ahora tiene en sus ojos Zelenski.

El presidente Volodimir Zelenski, anunciando la captura de Jersón.

La retirada marca otra gran derrota para el Kremlin después de que Ucrania retomó grandes áreas de territorio alrededor de Járkov. Jersón fue la primera capital regional en caer bajo la invasión rusa del 24 de febrero y fue uno de los territorios que más celebró el Kremlin durante la anexión.

Putin respondió intensificando su ofensiva de nueve meses, movilizando al menos a 300.000 reservistas, anexando cuatro regiones y desatando una serie de ataques contra objetivos civiles. A partir del 10 de octubre, Rusia ha apuntado cientos de misiles y drones a la infraestructura energética crítica en toda Ucrania, dañando alrededor del 40% de las instalaciones energéticas del país, según Zelensky.

El gobierno de Zelenski manifestó en su cuenta de Twitter que “los recursos rusos están cerca de estar al límite. Por eso piden de forma histérica una pausa, negociar”. En ese contexto se produce la visita de Nicolai Patrushev, secretario del Consejo de Seguridad ruso, a Teherán, buscando una manera de continuar la guerra consiguiendo misiles y drones, “para compensar su falta de misiles”.

A diferencia de anteriores reveses militares de Moscú, que acabaron costando el puesto al general Alexánder Lapin, la retirada de Jersón tiene el aval de Putin y ha sido bendecida por dos de las figuras más furibundas del círculo del Kremlin: el empresario Yevgueni Prigozhin, dueño del grupo de mercenarios Wagner, y el presidente checheno, Ramzán Kadírov.

“La estrategia ucraniana en Jersón se ha basado en interrumpir su cadena de suministros y está funcionando porque en la orilla occidental del Dniéper tienen evidentes limitaciones de recursos”, explica Mark Savchuk, reconocido analista ucraniano.

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