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Ucrania

Zelénski proscribe a 11 partidos opositores pro-rusos, entre ellos “Por la Vida”, la principal fuerza opositora

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El presidente de Ucrania suspende a los partidos de oposición con “vínculos con Rusia”, advierte de una “respuesta dura” si no cumplen con la prohibición.

Este domingo, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelénski, ordenó al Consejo de Seguridad que prohíba las actividades de los partidos políticos pro-rusos, y proscriba su presencia en el Parlamento y las legislaturas regionales.

Esto resultó en la proscripción de 11 partidos, todos opositores, entre ellos la “Plataforma Por la Vida“, un partido socialdemócrata abiertamente apoyado por Rusia y que actualmente es la principal fuerza opositora a Zelénski con 44 parlamentarios.

También se proscribió al Partido Socialista Progresista ucraniano, que ideológicamente está alineado al Kremlin, con un marcado conservadurismo social y políticas de izquierda en lo económico, y que pide entre otras cosas hacer el idioma ruso co-oficial junto al ucraniano y unirse a la Comunidad Económica Euroasiático, en vez de la Unión Europea.

Los 11 partidos de oposición proscriptos fueron: Plataforma Por la Vida, Partido Shariy, Partido Nashi, Bloque de Oposición, Oposición de Izquierda, Unión de Fuerzas de Izquierda, Partido Estado, Partido Socialista Progresista, Partido Socialista, el partido Socialistas y Bloque Volodimir Saldo.

Esto se da en el contexto de la guerra entre Ucrania y Rusia, que ya lleva más de tres semanas y no tiene un final en el horizonte. “Dada la guerra a gran escala librada por la Federación Rusa y los lazos de algunas estructuras políticas con este estado, se suspende cualquier actividad de varios partidos políticos durante la ley marcial”, dijo Zelénski en un discurso el domingo.

Quiero recordar a todos los políticos de cualquier campo: la guerra muestra muy bien la mezquindad de las ambiciones personales de aquellos que tratan de poner sus propias ambiciones, su propio partido o carrera por encima de los intereses del estado, los intereses del pueblo“, Zelénski dijo en la conferencia. 

Cualquier actividad de los políticos dirigida a dividirse o colaborar no tendrá éxito. Pero obtendrá una dura respuesta“, agregó. “Las actividades de esos políticos encaminadas a la división o la colusión no tendrán éxito, pero recibirán una dura respuesta“.

Más allá de la guerra, Ucrania se convierte en el primer país europeo buscando ser miembro de la Unión Europea en proscribir a la oposición. Según las reglas de ingreso al bloque comunitario, uno de los requisitos es una alta calidad institucional, que pide explícitamente no imponer prohibiciones a los partidos opositores ni encarcelar a los líderes de la oposición, algo que Zelénski dijo que haría si los dirigentes pro-rusos tratan de seguir con sus actividades políticas.

Ucrania

A pesar de los triunfos en el campo de batalla, Zelénski presentó un “Plan de Paz” con Rusia en el G20 que no incluye Crimea

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El presidente de Ucrania, Volodímir Zelénski, propuso un plan de 10 puntos para la paz con Rusia durante su discurso virtual ante los líderes del G20 en Bali. Entre los puntos destacan el intercambio de todos los prisioneros y el retorno a las fronteras previas al conflicto.

En la jornada de este martes, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelénski, dio un discurso virtual en carácter de invitado a la cumbre del G20 en Bali, Indonesia. A pesar de los importantes triunfos que están teniendo las Fuerzas Armadas ucranianas en el campo de batalla, recientemente recuperando la ciudad de Jersón en el sur, el mandatario dijo que es momento de “poner fin a la guerra destructiva de Rusia y salvar miles de vidas”.

Vistiendo su característica ropa militar “informal” y hablando en ucraniano en vez de inglés, Zelénski se dirigió a los líderes de los países más poderosos del mundo y destacó las amenazas nucleares de los funcionarios rusos, retórica que ha incomodado incluso a Beijing , entre otras cuestiones.

“Miles de los nuestros, militares y civiles, están en cautiverio ruso. Son sometidos a torturas brutales, esto es abuso masivo… conocemos por su nombre a 11.000 niños que fueron deportados a la fuerza a Rusia”, dijo el presidente ucraniano.

“Agregue a eso cientos de miles de adultos deportados, y verá qué catástrofe humanitaria ha causado la guerra rusa. Agregue presos políticos: ciudadanos ucranianos que están detenidos en Rusia y en el territorio ocupado temporalmente, en particular en Crimea. Debemos liberar a todas estas personas… debemos unirnos por el único modelo realista de liberación de prisioneros: “todos por todos”, aseguró.

En su discurso, Zelénski presentó un plan de 10 puntos que, según él, si logran ponerse de acuerdo con Putin, podría darse un cese al fuego, al menos por parte de Ucrania.

Esto incluye garantías sobre el uso de armas nucleares, y el retorno de campos y centrales energéticas capturados por Rusia. Además, plantea la liberación de todos los prisioneros, de ambos lados, y el retiro de las tropas rusas de Zaporiyia, Jersón y el Donbás, aunque extrañamente no se mencionó a Crimea.

También pide por la intervención de las Naciones Unidas en el territorio disputado, la participación de agencias que “cuiden el medio ambiente” en las zonas devastadas por la guerra y que se cree una mesa de diálogo, con todas las fuerzas occidentales, para prevenir futuras escaladas.

LAS 10 ÁREAS O PUNTOS PRINCIPALES PROPUESTOS POR ZELÉNSKI PARA LA PAZ CON RUSIA.

1- Seguridad radiológica y nuclear

2- Seguridad alimentaria

3- Seguridad energética

4- Liberación de todos los prisioneros y personas deportadas

5- Aplicación de la Carta de las Naciones Unidas y restablecimiento de la integridad territorial de Ucrania y del orden mundial

6- Retiro de las tropas rusas y cese de hostilidades

7- Restablecimiento de la justicia

8- Contrarrestar el ecocidio y protección del medio ambiente

9- Prevención de la escalada

10- Confirmación oficial del fin de la guerra


Por Nicolás Promanzio, para La Derecha Diario.

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Rusia

Rusia anuncia la retirada de sus tropas de la ciudad clave de Jersón, recientemente anexada por Putin

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Las Fuerzas Armadas Rusas abandonaron la ciudad de Jersón, replegando sus tropas al otro lado del río. Zelénski insta a la prudencia y asegura que todavía no recuperó la masiva región ucraniana.

Putin se prepara para abandonar sus posiciones más occidentales en Ucrania, particularmente en la ciudad de Jersón, capital de la provincia de Jersón, la cual fue recientemente anexada a Rusia tras una polémica elección de independencia.

Si bien se trata de una decisión lógica desde el punto de vista militar, es un golpe bajo para la imagen del segundo mayor Ejército del mundo. Para las autoridades ucranias, en cambio, sería una de las noticias más esperadas desde que el presidente Volodimir Zelénski afirmara en junio que recuperar Jersón debía ser la prioridad número uno de las Fuerzas Armadas.

Las Fuerzas Armadas de Ucrania, aunque menos preparada que las rusas para el conflicto armado, mantiene una línea de crédito prácticamente infinito para armar a sus soldados con tecnología militar de punta de la OTAN. La guerra en Ucrania se ha convertido en el conflicto entre Rusia y la OTAN más directo en la historia, con países como Estados Unidos y la Unión Europea enviando recursos no solo militares si no que financieros y estratégicos.

El anuncio del Ministerio de Defensa de Rusia supone el mayor repliegue organizado por las tropas rusas desde la retirada de finales de marzo del frente de Kiev. El ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, ordenó a las tropas que se retiraran de la orilla occidental del río Dniéper y se trasladaran a la otra orilla, otorgando todo el territorio al oeste del río a los ucranianos.

“Entiendo que esta es una decisión muy difícil”, dijo a Shoigú, el máximo comandante militar en el conflicto por parte de Rusia. “Al mismo tiempo, salvaremos la vida de nuestros militares y, en general, la capacidad de combate del grupo de tropas, que es inútil mantener en la ribera derecha en un área limitada“, agregó.

“Al analizar de forma integral la situación actual, la propuesta es formar la defensa a lo largo de la margen oriental del río Dniéper”, aseguró. El militar, que fue nombrado responsable de las tropas en Ucrania, argumentó que la salida de esas tropas “liberará fuerzas y medios para otras operaciones activas, incluidas ofensivas”.

Mapa previo a la retirada rusa. Toda la región al oeste del Río Dnieper fue evacuado por Rusia.

Rusia admite que debe renunciar a los territorios que mantenía ocupados en la orilla occidental del Dniéper por el riesgo de que sus tropas queden aisladas ante el avance ucraniano.

“Todos los que han querido se han ido de la zona”, ha afirmado Shoigú ante el alto mando ruso tras asegurar que “unas 115.000 personas han abandonado el territorio“. El comandante, hasta hace poco encargado de las Fuerzas Aerotransportadas de Rusia y partidario de los bombardeos masivos contra Kiev, ahora maneja todas las Fuerzas Armadas de la Federación.

Shoigú ha admitido que la presión ucraniana es constante. Aunque sus datos aseguran que un 80% de los misiles ucranios son derribados, “hasta un 20% de ellos alcanzan sus objetivos”.

Shoigú Surovikin ha salvado a 1.000 soldados que estaban en un cerco real a punto de ser matados”, ha escrito el líder de la región del Cáucaso en Telegram. “No hay por qué hablar de rendición (…). Surovikin protege al soldado y toma una posición estratégica más ventajosa”, añadió Kadírov, que cree que ha actuado “como un verdadero general, sin miedo a las críticas”.

“Todavía estamos abiertos a mantener negociaciones. Nunca las abandonamos, estamos listos para llevarlas a cabo, pero, por supuesto, teniendo en cuenta las realidades que se están gestando en este momento”, ha afirmado este miércoles la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova. Un día antes, el presidente ucranio, Volodímir Zelénski, mostró su disposición al diálogo con Rusia, pero con varias líneas rojas; entre ellas, que se restaure “la integridad territorial de Ucrania”.

Tanto los servicios de inteligencia británicos como el Instituto para el Estudio de la Guerra, uno de los centros de análisis más citado en el conflicto en Ucrania, habían advertido en los últimos días de que la retirada rusa era probable y que las fuerzas de Putin estaban ya centrándose en reforzar las defensas en el interior de la provincia y en la costa del mar Negro para garantizar la seguridad del suministro para sus unidades desde la península de Crimea.

En una primera reacción de Kiev, Mijailo Podoliak, el principal asesor del presidente Zelenski, optó por la prudencia al declarar a la agencia Reuters que “es demasiado pronto para dar por bueno el anuncio de Shoigú“, y ha insistido en que no solo continúa habiendo unidades militares en la ciudad de Jersón y en la región, sino que han incorporado nuevas. “Hasta que la bandera de Ucrania no ondee en Jersón, no tiene sentido hablar de la retirada rusa”, añadió.

Por su parte, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, anunció este miércoles la formación de cuatro administraciones militares en Jersón, coincidiendo con la retirada de las tropas rusas. El jefe de Estado firmó un decreto en el que establece cuatro nuevas administraciones: en el pueblo de Dolmatovskaya, ubicado en la ciudad de Skadovsk; en Hola Pristan, en Kajovka; y también en Krestovsk, después de algunos meses bajo control administrativo ruso.

Moscú, cuyas tropas habían conquistado Jersón el pasado 3 de marzo, anexó formalmente esta provincia el 30 de septiembre, junto a las de Donetsk, Lugansk y Zaporiyia, tras unos referendos no reconocidos por la comunidad internacional. Donetsk y Lugansk se han mantenido en manos prorrusas desde que estalló la guerra de Donbás en 2014, y son hoy las posiciones más fuertes de Rusia en Ucrania.

Ucrania inició una contraofensiva masiva en el verano, recuperando casi toda la región de Járkov y algunos lugares en Lugansk al este, la otra provincia que ahora tiene en sus ojos Zelenski.

El presidente Volodimir Zelenski, anunciando la captura de Jersón.

La retirada marca otra gran derrota para el Kremlin después de que Ucrania retomó grandes áreas de territorio alrededor de Járkov. Jersón fue la primera capital regional en caer bajo la invasión rusa del 24 de febrero y fue uno de los territorios que más celebró el Kremlin durante la anexión.

Putin respondió intensificando su ofensiva de nueve meses, movilizando al menos a 300.000 reservistas, anexando cuatro regiones y desatando una serie de ataques contra objetivos civiles. A partir del 10 de octubre, Rusia ha apuntado cientos de misiles y drones a la infraestructura energética crítica en toda Ucrania, dañando alrededor del 40% de las instalaciones energéticas del país, según Zelensky.

El gobierno de Zelenski manifestó en su cuenta de Twitter que “los recursos rusos están cerca de estar al límite. Por eso piden de forma histérica una pausa, negociar”. En ese contexto se produce la visita de Nicolai Patrushev, secretario del Consejo de Seguridad ruso, a Teherán, buscando una manera de continuar la guerra consiguiendo misiles y drones, “para compensar su falta de misiles”.

A diferencia de anteriores reveses militares de Moscú, que acabaron costando el puesto al general Alexánder Lapin, la retirada de Jersón tiene el aval de Putin y ha sido bendecida por dos de las figuras más furibundas del círculo del Kremlin: el empresario Yevgueni Prigozhin, dueño del grupo de mercenarios Wagner, y el presidente checheno, Ramzán Kadírov.

“La estrategia ucraniana en Jersón se ha basado en interrumpir su cadena de suministros y está funcionando porque en la orilla occidental del Dniéper tienen evidentes limitaciones de recursos”, explica Mark Savchuk, reconocido analista ucraniano.

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Bielorrusia

Nobel de Paz 2022: Lo ganó un activista bielorruso anti-Putin pero Ucrania criticó al Comité por no dárselo a Zelénski

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El Comité decidió darle el premio a un activista de Bielorrusia, a una organización de derechos humanos de Rusia y a una fundación investigadora de Ucrania, pero al funcionario Mikailo Podoliak no le gustó.

El activista de derechos humanos bielorruso encarcelado Ales Bialiatski, es el principal galardonado del premio Nobel de la Paz 2022, junto con dos organizaciones de derechos humanos: la rusa Мемориал (Memorial) y la ucraniana Tsentr Hromadyansʹkykh Svobod (Centro por las Libertades Civiles).

Según el comité noruego que entrega los premios, el Nobel de este año tiene como objetivo honrar a los campeones de la “coexistencia pacífica” durante el período más tumultuoso en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

Los galardonados con el premio de la paz representan a la sociedad civil en sus países de origen”, dijo Berit Reiss-Andersen, la presidente del comité del Nobel. “Durante muchos años han promovido el derecho a criticar el poder y proteger los derechos fundamentales de los ciudadanos”.

Bialiatski, el líder del grupo de derechos humanos bielorruso Viasna, fue detenido en julio pasado como parte de una represión generalizada a la oposición por parte del dictador comunista Alexander Lukashenko, títere de Vladimir Putin en el país satélite.

Por su parte, la organización Memorial fue creada en Rusia tras la caída de la Unión Soviética para documentar las represiones políticas de la dictadura comunista, construyendo una base de datos de víctimas del Gran Terror y campos de gulag.

Esta organización fue clausurada por el Kremlin el año pasado, cuando empezó a girar sus tareas de documentación a la represión actual del gobierno de Putin. En el momento del cierre, Memorial era el grupo de derechos humanos más antiguo del país y uno de los más antiguos del mundo. Por el momento, sigue operando desde su sede en Alemania, abierta luego de la caída del Muro de Berlín.

Por último, la organización Centro por las Libertades Civiles de Ucrania es tal vez la más enfocada en el actual conflicto ruso-ucraniano. Fundada en 2007, ha realizado un extenso trabajo documentando el accionar de las fuerzas rusas en territorio ucraniano, y desde el comienzo de la guerra, se ha dedicado a documentar los crímenes de guerra del Ejército ruso.

A quien no le gustó el resultado de la elección fue al gobierno de Ucrania. El más importante asesor del presidente ucraniano, el dirigente Mikailo Podoliak, cuestionó al Comité Noruego por la elección de los ganadores del Premio Nobel de la Paz, y dijo que lo debería haber ganado alguien de su gobierno.

“El Comité Nobel tiene una comprensión interesante de la palabra ‘paz’ si representantes de dos países que atacaron a un tercero reciben el Premio Nobel juntos. Ni las organizaciones rusas ni las bielorrusas pudieron organizar la resistencia a la guerra”, tuiteó esta mañana Podoliak, el principal vocero del gobierno de Zelensky. “El Nobel de este año es ‘impresionante’”, completó con ironía.

Cabe recordar que el propio Volodimir Zelénski estaba nominado al Nobel de la Paz, una nominación polémica ya que, si bien está peleando por la defensa de su país, es un presidente en guerra, y va en contra de la resistencia no-violenta que históricamente intenta promover el Comité Noruego.

Además, hace pocos días Zelénski pidió a la OTAN que lance “ataques preventivos” contra Rusia en su territorio para “evitar un ataque nuclear” de Putin, una expresión bélica completamente incompatible con cualquier intento de conseguir la paz.

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