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Alemania

El nuevo gobierno socialista en Alemania cierra tres centrales nucleares y queda dependiente del gas de Rusia

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Ahora quedan tres centrales operativas que se cerrarán este año. Alemania deja de ser así un país nuclear, justo cuando Europa atraviesa una crisis energética por la suba del precio del gas.

En menos de un año Alemania se convertirá en un país sin energía atómica. Las centrales nucleares de Brockdorf, Emsland y Gröhnde, en el norte de Alemania, dejaron de funcionar el último día de 2021, en tanto en 2022 correrán la misma suerte las de Neckarshaim 2, Isar 2 y Gundremingen C, ubicadas en el sur de ese país.

Lo notable es que esto sucede en un contexto donde los precios de la energía a nivel mundial están por las nubes por diversas razones, pero uno de los principales motivos es que las principales economías del mundo están impulsando una transición verde a pesar de que la tecnología todavía no está lo suficientemente optimizada.

La temprana y forzada transición verde lleva a severos déficits energéticos que terminan supliendo comprando gas a países como Argelia o Rusia, o petróleo a Arabia Saudita o Irán. Esto genera la misma contaminación a nivel global (pero en otros países) y lleva a fuertes subas de precios, ya que estos países se pueden cartelizar al ser los únicos proveedores a gran escala de los hidrocarburos.

Países como Francia han decidido invertir fuertemente en las plantas nucleares, ya que, sin fallas en el proceso productivo, es la manera de generar energía más limpia que existe en la actualidad.

Pero en Alemania tienen otra concepción de las plantas nucleares. Desde la catástrofe de Chernobil en 1986, se creó un fuerte movimiento anti-nuclear en el país, y cuando cayó la Unión Soviética, todos los partidos alemanes acordaron imponer fuertes medidas regulatorias al sector.

La movida desembocó en una ley que se firmó en 2001, donde se estipuló que toda central debía desconectarse después de 32 años de funcionamiento. En ese momento la energía atómica representaba un 30% de la matriz energética en Alemania. El carbón representaba el 52% y las energías renovables apenas un 8%.

Pero después del accidente en Fukushima en 2011, cuando un tsunami impactó contra la central nuclear en Okuma, el gobierno de Merkel en Alemania decidió no construir nunca más nuevas plantas nucleares, por lo que las que se apaguen siguiendo la ley de 2001, no serán reemplazadas.

Es importante aclarar que la explosión en Chérnobil fue culpa de la desidia del régimen comunista soviético de una tecnología tan sensible como es la nuclear. Mientras que el accidente en Japón fue culpa de un tsunami. Dado que Alemania no tiene ni un régimen comunista ni la posibilidad de recibir el impacto de un tsunami, no debería preocuparse, pero la cuestión adquirió un fuerte tine político en las últimas décadas.

A partir del cierre de estas centrales térmicas, se agudizan las preocupaciones sobre el abastecimiento energético y el proceso de descarbonización.

Alemania es el país que más paga por la electricidad en Europa, lo que explica una suba del precio acumulada de más del 4% en el último año, cifra inusualmente alta para los países del Viejo Continente.

La mitad de la tarifa de energía esta compuesta por impuestos y recargos que sancionó el gobierno de Merkel para financiar la transición energética hacia energías renovables. Estas tasas no fueron suspendidas ni siquiera en pandemia y el nuevo gobierno socialista de Olaf Scholz prometió en campaña subirlas.

En otras palabras, Alemania ha decidido eliminar la energía más limpia de la humanidad por un miedo irracional, y en su lugar ha decidido comprar la energía más contaminante del mundo — el gas ruso — y ponerle un impuesto sideral que recae en los ciudadanos alemanes, para algún día en el futuro lejano incorporar energías renovables optimizadas a la matriz energética.

Esta decisión, además del claro problema económico, tiene un fuerte impacto geopolítico, ya que agudiza la dependencia de la enorme industria alemana del gas ruso, justo cuando la tensión de la Unión Europea con el gobierno de Putin por Ucrania está al límite.

Sobre el consenso de la medida, tres cuartas partes de los alemanes quieren que su gobierno tome medidas más duras contra la subida de precios y el 31 por ciento, casi un tercio, afirma que apoyaría el mantenimiento de la energía atómica si sirve para estabilizar los precios de la electricidad, según una encuesta del servicio de comparación de precios Verivox. Representa un aumento del 11 por ciento en el apoyo a la energía nuclear desde 2018.

El capitalismo ruso tiene de rehén a la gente de Putin... e incluso a él |  Opinión | Cinco Días

Alemania

Sostener la guerra en Ucrania le costará a la economía alemana 190.000 millones de dólares en 2023, el 4,5% de su PBI

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Según un informe del Instituto Económico Alemán, el costo de sostener la guerra en Ucrania para los alemanes ascenderá a 190.000 millones de dólares. Sumando la crisis del Covid-19 y las consecuencias de la guerra, el daño total a la economía alemana será de 600.000 millones de dólares entre 2020 y 2023.

La economía alemana deberá gastar unos 175.000 millones de euros (190.000 millones de dólares), equivalente al 4,5% de su PBI proyectado para el 2023 para sostener la política que el canciller Olaf Scholz anunció para apoyar a Ucrania en la guerra este año, según un informe del Instituto Económico Alemán (IW por sus siglas en ingles).

El informe, publicado el lunes 23 de enero, días antes que Scholz aprobara el envío de 14 unidades de tanques Leopard 2A6, comparó la situación actual con un escenario ficticio en el cual no se hubiese desencadenado una operación militar en Ucrania ni las consecuentes sanciones impuestas a Rusia, que desencadenaron un aumento vertiginoso de los precios de la energía, la inflación y las interrupciones en la cadena de suministros.

Los nuevos cálculos de IW estiman las pérdidas económicas en 2023 en 175.000 millones de euros. Esto corresponde a una pérdida de bienestar de 2.000 euros por habitante” cita el informe.

En total, calcularon que la economía alemana tendrá un Producto Bruto Interno (PBI) 4,5% más alto que el que tendría en caso de sostenerse el conflicto a lo largo del año.

Los economistas señalaron que el banco federal de desarrollo del país, KfW, ya había advertido sobre una amenaza para la prosperidad en Alemania debido a la falta de personal calificado y al crecimiento insuficiente de la productividad.

En 2020, Alemania registró una pérdida de alrededor de 175.000 millones de euros, otros 125.000 millones de euros en 2021 y casi 120.000 millones de euros en 2022 debido a la pandemia.

Las pérdidas previstas de 175.000 millones de euros para este año totalizan un daño total para la economía alemana entre 2020 y 2023 por el Covid-19 y el conflicto en Ucrania de 595.000 millones de euros (650.000 millones de dólares), según el informe.

La situación de la economía seguirá siendo “extremadamente inestable” en los próximos meses, lo que obstaculizará una recuperación en Alemania, según el profesor del Instituto Económico Alemán IW, Michael Gromling.

Este informe reafirma lo que ha informado La Derecha Diario acerca de cómo la Unión Europea y Estados Unidos cargan el peso de sus propias sanciones. Estas brutales sanciones no han afectado trascendentemente a Rusia, que ahora destina sus exportaciones a China e India entre tantos otros.

El Banco de Rusia anunció hace pocas semanas que el país continúa aumentando sus reservas de divisas, las cuales superaron los 580.000 millones de dólares en diciembre. Este monstruoso número, respaldado en el aumento de las exportaciones y la revaluación positiva de las monedas, permitiría sostener la ofensiva en Ucrania durante varios meses e incluso años sin mayores complicaciones.

Alemania, sin embargo, buscará eliminar su dependencia de los hidrocarburos rusos. Más allá de todo lo que puedan decir los discursos de Scholz, Borrel o cualquier funcionario local, es una realidad que en el país germano se están inaugurando terminales para proveerse de gas natural licuado, especialmente de Qatar y de Irak.

Olaf Scholz abre la válvula en la nueva terminal de GNL en Lubmin.

El sábado 14 de enero, comenzó a operar oficialmente la segunda terminal alemana de gas natural licuado en la ciudad de Lubmin, sobre el mar Báltico. El acto contó con la presencia del canciller Olaf Scholz, quien vio a los operadores de la planta recibir la licencia necesaria y luego visitó la terminal flotante.

La nueva terminal suministrará hasta 5.200 millones de metros cúbicos de gas natural al año, principalmente al este de Alemania. Es la segunda planta de regasificación de este tipo en Alemania, ya que la anterior se inauguró hace un mes en la ciudad portuaria de Wilhlemshaven.

Además, se proyecta la inauguración de dos plantas de regasificación más en los próximos meses para alcanzar la capacidad total de 33.000 millones de metros cúbicos de gas por año. Para tener una referencia, el gasoducto NordStream en 2021 proveyó a Alemania de 60.000 millones de metros cúbicos de gas en 2021. Este gasoducto fue saboteado el año pasado, sin culpables todavía.

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Alemania

Alemania acepta enviar tanques de guerra Leopard a Ucrania y Biden se suma enviando tanques M1 Abrams

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Después de una llamada privada entre Biden, Macron, Scholz, Meloni y Sunak, se aprobó el envío de 14 unidades desde Alemania y más desde otros países de los modernos tanques Leopard 2A6, además de 31 tanques pesados M1 Abrams.

Finalmente, después de meses bloqueando el envío de tanques de guerra, el canciller alemán Olaf Scholz aprobó el envió de los poderosos Leopard a las Fuerzas Armadas de Ucrania, que venía pidiendo la donación de estos carros de combate desde el comienzo de la guerra.

Según informaciones del diario alemán Der Spiegel, el gobierno alemán enviará una compañía del modelo “Leopard 2 A6” a Ucrania, una información que fue confirmada este miércoles a la tarde por el portavoz del Ejecutivo, Steffen Hebestreit.

Una “compañía” de estos tanques equivale en la mayoría de ejércitos europeos a 14 unidades, por lo que se puede esperar que se envíen 14 tanques en las próximas semanas. El coste medio de cada uno de estos aparatos es de unos 8,5 millones de euros, por lo que Alemania gastará casi 120 millones de euros en esta ayuda militar sin precedentes.

Además, y tal vez lo más importante de la decisión, el gobierno de Olaf Scholz autorizó a otros países que poseen estos tanques a enviárselos a Ucrania, como Polonia, Finlandia, Grecia y España.

La decisión de Alemania, que llega casi 8 meses después de que Ucrania pidió oficialmente el envío de estos tanques, se da después de que el gobierno de Scholz consiguiera reemplazar el gas ruso por combustibles de Qatar y de Irak.

El canciller alemán había señalado este lunes que toda decisión respecto a los envíos de armas debía ser adoptada “en estrecho consenso con nuestros aliados”, tanto europeos como con Estados Unidos. El cambio de opinión de Berlín supone un giro en la postura de cautela y reflexión que Scholz había mantenido hasta ahora, cediendo así ante la presión de varios de sus aliados.

Inmediatamente, el gobierno de Joe Biden en Estados Unidos celebró la decisión de Alemania, y dio un paso sin precedentes en la historia de Europa: autorizó el envío de 31 tanques M1 Abrams, los más poderosos del mundo, a Ucrania. Se trata de la primera vez que Estados Unidos envía estos tanques a un país fuera de la OTAN.

Estos tanques son demasiado grandes y pesados, y no son ideales para el terreno pantanoso y congelado del sur de Ucrania, según confirmó el propio general ucraniano Valerii Zaluzhnyi, pero “serán utilizados inteligentemente donde se pueda“, aseguró un portavoz del gobierno de Zelénski.

El coste total de un solo tanque Abrams puede variar, pero supera fácilmente los US$ 10 millones de dólares por tanque si se incluye el entrenamiento y el mantenimiento que darán los especialistas de General Dynamics con la entrega de cada unidad. El costo total de este envío superará los US$ 310 millones de dólares, lo cual se suma a los miles de millones de dólares que Estados Unidos ya le envió.

El embajador de Ucrania en Alemania, Oleksiy Makeiev, celebró la formación de una “gran coalición de tanques de combate” de cara a la entrega de este tipo de armamento a Kiev. “Estos tanques nos ayudarán a repeler la ofensiva rusa y a liberar nuestros territorios ocupados por Rusia y a la población”, dijo durante una visita a la ciudad alemana de Hamburgo.

En este sentido, ha subrayado que los carros de combate ayudarían a “salvar vidas”. “Necesitamos de todo y estamos agradecidos por todo tipo de ayuda”, ha manifestado Makeiev, asegurando luego que el Ejército y los militares ucranianos “han demostrado que pueden manejar distinto equipamiento”.

La decisión de enviar estos tanques surgió después de una llamada entre el presidente estadounidense Joe Biden; el canciller alemán Olaf Scholz; el presidente francés Emmanuel Macron; la primera ministra italiana Giorgia Meloni; y el primer ministro británico Rishi Sunak, sobre la asistencia a Ucrania, según informó la Casa Blanca.

Biden agradeció a Alemania su decisión de suministrar a Ucrania tanques Leopard. “Alemania realmente ha dado un paso adelante“, dijo Biden. “La expectativa por parte de Rusia era que nos ibamos a dividir“, aseguró Biden, refiriéndose a los aliados estadounidenses y europeos; “pero estamos plena, total y completamente unidos“.

Un tanque M1-A1 Abrams del Ejército de Estados Unidos dispara durante el ejercicio militar del grupo de combate de Presencia Avanzada Mejorada de la OTAN Crystal Arrow 2021 en Adazi, Letonia.
Tanque Leopard 2A6 en un entrenamiento en Polonia.

La respuesta rusa no se hizo esperar. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo que cualquier envío de Abrams sería una pérdida de dinero, ya que “arden” como el resto de los tanques.

Estoy seguro de que muchos expertos comprenden lo absurdo de esta idea. El plan es desastroso en términos de tecnología“, dijo. “Pero, sobre todo, sobrestima el potencial que añadirá al ejército ucraniano. Estos tanques arden igual que todos los demás“, declaró Peskov.

Los anuncios de Washington y Berlín ponen fin a una importante disputa entre los aliados acerca de la mejor manera de asistir a Ucrania, que reclamaba los tanques para responder a la ofensiva que Rusia parece estar preparando para los próximos meses y para recuperar al menos parte de los territorios ocupados por Moscú.

El Pentágono consideraba que el envío de Abrams no era la solución más práctica. Aunque son vehículos ágiles y resistentes, requieren un adiestramiento especial para su manejo. También consumen enormes cantidades de queroseno para aviones y necesitan un grupo de apoyo muy numeroso para garantizar su mantenimiento: sus cadenas logísticas serían más complicadas de construir.

En cambio, según el Pentágono, el Leopard necesita mucho menos combustible y está más establecido entre los ejércitos europeos, lo que facilita el trazado de sus cadenas logísticas hacia Ucrania. Además, muchos países vecinos o cercanos a Ucrania tienen stock de estos tanques, y pueden enviarlos más rápido y a un costo menor que Estados Unidos. Todo esto quedó descartado en una decisión motivada políticamente por Biden.

Fuente: El País

El canciller alemán, Olaf Scholz, y su ministro de Defensa, Boris Pistorius, han estado estos días bajo gran presión de países como Estados Unidos, Polonia y los países bálticos, debido a su reticencia a tomar una decisión sobre, al menos, permitir que otros países reexporten los tanques de fabricación alemana.

Scholz y Pistorius han repetido estos días que estaban esperando a formar una coalición de todos los aliados y que Alemania nunca actuaría en solitario. Al canciller le preocupaba que el presidente ruso, Vladímir Putin, encuentre en los tanques alemanes la excusa para una escalada en el conflicto. “Debemos evitar que se convierta en una guerra entre Rusia y la OTAN”, dijo la semana pasada en el foro económico de Davos, Suiza.

Esta retórica parece haber cambiado, y este mismo martes la ministra de Relaciones Exteriores alemana, la líder del Partido Verde Annalena Baerbock, expuso en el Bundestag y dijo sin tapujos “esta guerra nuestra contra Rusia“.

¡El Leopard ha sido liberado!”, celebró la vicepresidente del Parlamento alemán, Katrin Göring-Eckardt, de Los Verdes, en su cuenta de Twitter. “Ahora esperemos que pueda ayudar rápidamente a Ucrania en su lucha contra el ataque ruso y por la libertad de Ucrania y Europa”.

Tomar la decisión ha sido difícil, pero era inevitable”, ha señalado la presidente del comité de Defensa del Bundestag, la liberal Marie-Agnes Strack-Zimmermann, en sus redes sociales.

Ejércitos de 15 países europeos cuentan en sus arsenales con un total de 2.405 unidades del tanque alemán Leopard 2, de distintos modelos y actualizaciones. Según cifras oficiales, Alemania dispone de 521 Leopard 2, aunque no todos del modelo A6 que será enviado a Ucrania.

Modelo de los tanques Leopard 2 que poseen los europeos. Fuente: El País.

Polonia, que ha liderado al grupo de países que presionaban duramente a Alemania para que haga el envío, ha presentado este martes la solicitud formal al gobierno de Scholz para mandar varias unidades de estos tanques a Kiev.

Países Bajos también está considerando poner a disposición de Ucrania 18 carros de combate Leopard 2A6, que posee en régimen de alquiler. “Los alquilamos, lo que significa que podemos comprarlos, lo que significa que podemos donarlos”, dijo este martes el primer ministro Mark Rutte en una entrevista con varios medios internacionales en Bruselas.

España todavía no ha revelado si enviará este tipo de tanques, si bien es una opción que no descarta. A este respecto, el ministro de Asuntos Exteriores socialista, José Manuel Albares, ha asegurado este martes que “España no ha dado nunca la espalda a Ucrania y no va a dar nunca la espalda”, pero no ha querido precisar qué tipo de ayuda militar está dispuesto a ofrecer.

El Leopard 2 lleva una tripulación de cuatro soldados y puede disparar a blancos que están hasta a 5.000 metros de distancia, tiene un peso de cerca de 60 toneladas, puede desarrollar una velocidad cercana a los 70 kilómetros por hora, tiene la capacidad de atravesar zonas inundadas y ríos de hasta 4 metros de profundidad y dispone de un periscopio.

Se trata de blindados modernos y ágiles que el Ejército ucranio reclama desde hace meses para defenderse de la agresión rusa y poder recuperar terreno conquistado por las fuerzas invasoras, así como para hacer frente a la nueva ofensiva que, según la OTAN, está preparando el Kremlin para esta primavera y en la que Moscú podría poner en marcha ya a su aviación de forma activa.

A pesar de que Ucrania exige el envío de 300 de estos tanques para marcar una diferencia significativa en el terreno contra los rusos, la coalición de países que decidan entregar algunos de sus Leopard tratarán de sumar al menos un centenar, número que, según analistas del think tank International Institute for Strategic Studies (IISS), es el mínimo necesario para poder marcar la diferencia en el campo de batalla.

Los Leopard 2, sin embargo, no supondrán un punto de inflexión si no llegan acompañados de una estructura técnica de acompañamiento: apoyo aéreo, apoyo de infantería y mando integrado. En este sentido, el envío de aviones puede ser el siguiente capítulo de debate entre los aliados. Por demás, la puesta en marcha adecuada y la logística para que los Leopard 2 sean efectivos tampoco será rápida.

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Alemania

Alemania se niega a enviar los poderosos tanques Leopard a Ucrania pese a la presión internacional

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A pesar de las presiones de sus aliados de la OTAN y de las exigencias del presidente ucraniano, Alemania sigue resistiendo el envío de tanques de guerra a Kiev: Las razones.

El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, ha asegurado que Berlín necesita más tiempo para enviar tanques Leopard a Ucrania, a pesar de la presión que hace semanas recibe por parte de sus aliados de la OTAN para enviar a Kiev sus modernos tanques de combate.

El papel de Berlín es clave en el envío de modernos tanques de guerra a Kiev porque Alemania es el fabricante de los Leopard, el modelo que tienen en sus arsenales la mayoría de sus socios europeos y el más codiciado por el ejército ucranio.

Sin la autorización de los alemanes, ningún otro país puede entregar sus Leopard a Ucrania, aunque esté dispuesto a cederlos, como es el caso de Polonia y los países bálticos.

Por el momento, el canciller alemán socialista Olaf Scholz tiene en sus manos la decisión de hacer cumplir (o no) los deseos del presidente ucranio, Volodimir Zelensky, quien este viernes volvió a rogar por una decisión positiva. Les pidió a los ministros aliados “no regatear sobre diferentes números de tanques, sino abrir ese suministro principal que detendrá el mal”.

El comandante militar de mayor rango de Ucrania, el general Valery Zaluzhny, dijo que sus fuerzas necesitan unos 300 tanques occidentales como los Leopard para marcar la diferencia en las batallas que se están llevando a cabo por el control de ciudades y pueblos en el este del país.

Según el nuevo ministro de Defensa alemán, entre los aliados todavía no existe una opinión unánime en favor del despliegue de tanques pesados de fabricación occidental.

A pesar de las grandes expectativas que se generaron en torno a la reunión que tuvo lugar este viernes en la base aérea de Ramstein, Alemania, el país germánico solo se dedicó a pedir a otros países que entreguen ayuda a Ucrania, sin comprometerse a hacerlo ellos mismos.

El canciller alemán, Olaf Scholz, pronuncia un discurso frente a un tanque Leopard 2 durante una visita a una base militar del ejército alemán Bundeswehr en Bergen, Alemania

Las razones de Alemania para pedir ayuda pero no mandarla

Es conocido el temor de Scholz a que los Leopard puedan provocar que el presidente ruso, Vladímir Putin, se sienta atacado por la OTAN y use ese hecho como excusa para escalar la contienda o cortarle el suministro a Alemania, país que todavía no ha podido desacoplarse completamente de los combustibles rusos, y hasta que entre en efecto los acuerdos con Qatar e Irak, no quiere provocar un corte del abastecimiento de parte de Rusia.

Además, hay otras razones por las cuales Alemania se viene negando constantemente a aprobar el envío de tanques Leopard. A saber, aprobar el envío sería perjudicial para sus propios batallones, pues Alemania no posee stock de tanques Leopard en depósito, con lo cual se quedarían sin tanques.

Por otro lado, está el alto costo que supone el riesgo de que estos tanques caigan en manos de los rusos. Esto es así ya que, así como Ucrania ha capturado tanques rusos, muchos de los tanques alemanes podrían ser capturados por los rusos en los combates.

Por último, Alemania no quiere comprometerse en el conflicto con tanques de guerra antes que Estados Unidos, quien tiene guardados centenares de tanques M1 Abrams en Alemania y otros países fronterizos a Ucrania, pero por el momento no ha dado la orden de enviarlos.

En este sentido, Olaf Scholz ha repetido que “no actuará solo” en lo que respecta al envío de armas a Ucrania, y que sólo actuará de común acuerdo con sus aliados. Esto podría ser entendido como una presión a Washington, queriendo que Biden entregue primero sus M1 Abrams para luego aprobar el envío de Leopard.

No obstante, en Washington exponen trabas técnicas para no entregar los Abrams. Estados Unidos anunció el jueves que está preparando un nuevo paquete de ayuda por valor de 2.500 millones de dólares que, por primera vez, incluye 90 vehículos blindados de infantería Stryker, además de nuevas unidades de los blindados Bradley; pero sigue excluyendo de sus listas de envíos a sus tanques de combate.

El ministro de Defensa polaco, Mariusz Blaszczak, confirmó en Ramstein que los representantes de los 30 países de la OTAN y de otros 20 aliados no han conseguido llegar a un acuerdo para que todos envíen tanques pesados en simultáneo, pero dijo ser optimista.

Hay esperanza porque los ministros de defensa de 15 países han tratado la cuestión en los márgenes de la conferencia. Estoy convencido de que al final se podrá construir una coalición”, señaló.

No obstante, otros funcionarios polacos han criticado el accionar de Berlín. En su cuenta de Twitter, el ministro de Exteriores, Zbigniew Rau, se quejó de que “armar a Ucrania para repeler la agresión rusa no es un ejercicio de toma de decisiones. La sangre ucrania se derrama de verdad. Este es el precio de la indecisión sobre las entregas de Leopard. Necesitamos acción, ahora”.

Los tanques alemanes Leopard 2 en acción durante unos ejercicios militares de la OTAN que se realizaron en noviembre en Adazi, Lituania

El Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg, que participó en la reunión del Grupo de Contacto para Ucrania, dijo que es “urgente” aumentar el apoyo a Kiev para permitir que recupere el territorio ocupado antes que se produzcan las anunciadas nuevas ofensivas rusas. “Las deliberaciones continuarán”, contestó en relación a las preguntas que le fueron hechas sobre el envío de los Leopard.

A su vez, destacó que Alemania está entre los mayores donantes de ayuda militar a Ucrania con sistemas de artillería, munición, sistemas antiaéreos y, más recientemente, blindados para transporte de personal como los Marder. “Alemania es realmente un líder en el apoyo a Ucrania en muchas, muchas áreas”.

Moscú amenaza con que la guerra de Ucrania y su tensión con occidente se agravarán si la OTAN ayuda a Kiev con más armas para defenderse de la agresión rusa, aunque al mismo tiempo desprecia el impacto de estas en el campo de batalla.

Consideramos todo esto una provocación abierta de Occidente y un aumento de la apuesta en el conflicto, lo que inevitablemente conducirá a un aumento de las bajas y a una escalada peligrosa”, afirmó la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, al comentar la cumbre de los aliados en Ramstein.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, habla en forma virtual en la cumbre de la OTAN realizada en la base aérea de Ramstein, en Alemania
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