Conecte con nosotros

Alemania

Rockero alemán judío denunció que no lo quisieron atender en un hotel para no ofender a los clientes musulmanes

Publicado

en

Ocurrió en la ciudad de Leipzig en un hotel de la cadena Marriott. El cantante Gil Ofarim hizo la denuncia en un video que se viralizó rápidamente.

Gil Ofarim, un reconocido rockero de 39 años con doble nacionalidad israelí y alemana, publicó un video en las redes sociales el martes por la noche en el que acusó al hotel Westin Leipzig de negarle el servicio porque llevaba un collar de la Estrella de David y la gerencia no quería ofender a otros clientes musulmanes. 

El video, que subió a Facebook y tituló “Antisemitismo en Alemania 2021” en letras mayúsculas, se ha vuelto viral. “Estoy sin palabras“, dijo Ofarim en el video, que lo grababa sentado afuera del hotel poco después del incidente. Debía tocar en un concierto al día siguiente en un evento a pocas cuadras del hotel.

Después de esperar en la fila para registrarse, Ofarim dijo que preguntó por qué otros que llegaban después que él fueron admitidos antes. En ese momento, un cliente musulmán le gritó que “se quitara la estrella”. Ahí se dio cuenta de lo que estaba pasando, los empleados del hotel no querían hacerle el check-in mientras hubiera clientes musulmanes en la fila.

Finalmente, un empleado le “recomendó” a Ofarim que se quitara el colgante de la Estrella de David para poder ser ingresado, según dijo el cantante en el video. El empleado, descrito por Ofarim como el “gerente en el mostrador de facturación” y a quien identificó solo como “Sr. W.”, le ordenó: “Guarda tu estrella si queres que te atendamos“.

Ofarim, que estaba visiblemente angustiado, dijo que ha estado usando la estrella “toda su vida” y recalcó con cierta ironía: “Ahora nuevamente no podemos usar la Estrella de David en Alemania“.

Las protestas

Al menos unas 600 personas se presentaron en el Hotel al día siguiente, para protestar contra el hotel. Los manifestantes acusaron al personal del hotel de antisemitismo y de elegir la cultura islámica por sobre la alemana.

Leipzig es la ciudad más grande de Sajonia, una región de Alemania que es bastión del partido político de derecha Alternativa para Alemania (AfD), partido que pide por la expulsión de los refugiados musulmanes como mecanismo de protección de la comunidad judía en el país.

Un portavoz de Westin Leipzig, que pertenece a la empresa multinacional Marriott, dijo al medio local DPA que el hotel estaba “profundamente preocupado” por el accionar de sus empleados y que consideraba el caso “extremadamente en serio”. 

El hotel se comunicó con Ofarim para escuchar más detalles sobre lo sucedido, dijo el portavoz. La policía de Leipzig también está investigando el incidente.

Luego de la protesta, el hotel envió al personal con un enorme cartel que tenía la bandera israelí y la medialuna islámica, y pidieron por el fin de las hostilidades entre ambos pueblos.

Alemania

Sajonia y Turingia: Los dos bastiones de la derecha en Alemania que resisten el giro a la extrema izquierda

Publicado

en

La AfD arrasó en los Estados de la antigua Alemania del Este comunista, mientras paradójicamente la extrema izquierda crece en la ex Alemania occidental.

Las elecciones del pasado domingo 26 de septiembre dejaron un sabor amargo en Alemania. La centroderecha demócrata cristiana perdió terreno por primera vez desde la caída del Muro de Berlín, la derecha no pudo superar su techo del 11% y distritos como Berlín dieron un giro a la extrema izquierda comunista.

Sin embargo, hubo buenas noticias para el partido de derecha liberal Alternativa por Alemania (AfD), que a pesar de quedar en quinto lugar a nivel nacional, por primera vez en la historia logró imponerse en primer lugar en los Estados de Turingia y Sajonia, destronando al partido de Merkel.

Estos importantes Estados del este han en las últimas décadas los termómetros del país. A pesar de no tener una población tan grande, es extremadamente influyente en la política nacional. Los demócratas cristianos y los socialdemócratas han experimentado esto en el pasado: en 1998, la decepción con el entonces canciller de la CDU Helmut Kohl en el Este ayudó a generar un fuerte apoyo para Gerhard Schröder del SPD, quien luego se convirtió en el próximo canciller. Lo mismo luego le pasó a Schröder, cuando perdió el apoyo primero en estos Estados y luego fue destronado por Merkel en 2005.

La AfD no pudo ganar terreno a nivel nacional pero pudo dar este primer paso consolidándose al Este. En Sajonia, el sexto Estado más poblado del país, cuya capital es Leipzig y es una de las potencias económicas del país, los derechistas quedaron en primer lugar con el 24,6% de los votos, seguidos por los socialdemócratas con el 19,3% y los demócrata cristianos con 17,2%.

En Turingia, el Estado con ciudades como Erfurt y Weimar, la AfD se impuso con el 24% de los votos, evitando el triunfo de los socialdemócratas que alcanzaron el 23,4% de los votos, con los demócrata cristianos más abajo con 16,9% de votos.

Fuente: bundeswahlleiter.de
Fuente: bundeswahlleiter.de

Otros distritos donde la AfD obtuvo buenos resultados fueron los Estados de Mecklemburgo, Brandeburgo y Sajonia-Anhalt, todos del Este.

De esta manera, si solo tomamos el voto popular de la vieja Alemania del Este, la AfD se convierte en segunda fuerza, con el 19,1% de los votos, apenas por debajo de los socialdemócratas con el 24,2%.

En una entrevista para medios locales, la líder del partido, Alice Weidel, dijo que no le sorprende su buen resultado en el Este, ya que los alemanes de esa parte del país conocen mejor que nadie los horrores del comunismo y de perder soberanía ante fuerzas extranjeras.

Si bien no hay una explicación única para el panorama de los partidos en el este de Alemania, en general se entiende que está vinculado a los eventos antes y después de la caída del Muro de Berlín, cuando las manifestaciones populares ayudaron a derrocar a la República Democrática Alemana liderada por los comunistas. 

Fuente: Europa Elige.

Seguir Leyendo

Alemania

El gobierno de extrema izquierda en Berlín gana un referéndum para expropiar viviendas a los ricos

Publicado

en

Un gobierno de coalición entre socialdemócratas, ecologistas y comunistas creó en 5 años la peor crisis habitacional de la historia de Europa, y ahora van por más.

Berlín vive un momento de máxima tensión política como no se veía desde la caída del Muro. Desde 2016, el alcalde socialdemócrata Michael Müller gobierna junto a Los Verdes y al partido comunista Die Linke, en un gobierno de extrema izquierda que en 5 años ha destruido la economía de la capital alemana.

Nada ha sufrido más las reformas socialistas que el mercado inmobiliario. Actualmente la capital está en una crisis habitacional sin precedentes. En 2016 y en 2019, el gobierno de coalición de Müller pasó leyes para regular los alquileres y la venta de inmuebles, lo cual solo profundizó la crisis.

Estas regulaciones y tope de precios llevó a que las viviendas solo sean accesibles para mega-empresas, las cuales no desaprovecharon la oportunidad y empezaron a comprar departamentos en toda la ciudad. Al ser un mercado tan inflexible y con precios tan altos y regulados, las empresas privadas podían sacar buenos márgenes a su inversión.

Pero en vez de identificar el problema como uno de exceso de regulación y corporativismo, el gobierno berlinés decidió presentar un referéndum, a votarse el mismo día de la elección federal de este domingo, para expropiar estas 200.000 viviendas que están en manos de conglomerados empresariales, además de otros 100.000 departamentos en manos de importantes familias que tienen más de 3.000 propiedades.

El resultado de la consulta popular fue abrumador: la postura a favor de la expropiación se impuso con el 56,5% de los votos al rechazo, el cual solo obtuvo un 38,8%. Asimismo, los votantes que votaron por el “Sí” lograron superar el piso mínimo requerido para la validación del plebiscito – el cual se ubicaba en 611.900-, al obtener un total de 717.363 votos.

Si bien el referéndum no es vinculante, no hay dudas que el gobierno de Müller empezará con las expropiaciones masivas prontamente. En sus discursos ha dicho que él cree que la situación se solucionará solo con una intervención del Estado, expropiando las viviendas “de los ricos” y ofreciéndolas a precios más bajos podrá reducir la especulación inmobiliaria y ofrecer espacios habitacionales a precios más accesibles.

Michael Müller, el alcalde que lidera un gobierno de extrema izquierda en Berlín.

Actualmente, el 80% de los berlineses alquila ya que es imposible comprar una vivienda por los altos precios de los inmuebles, y se estima que entre 2017 y 2030 la ciudad necesitará al menos 200.000 nuevas propiedades para hacer frente al problema de vivienda.

El miércoles pasado, antes del referéndum, el gobierno de Berlín ya había comprado a las principales inmobiliarias, Deutsche Wohnen y Vonovia, adquiriendo 14.750 viviendas y 450 locales por 2.500 millones de euros (casi 3.000 millones de dólares), con el fin de intervenir en los precios del alquiler.

Estas propiedades serán distribuidas entre las compañías públicas de vivienda de la ciudad y se suman a otras 6.000 casas sociales que habían sido compradas en 2019 a la inmobiliaria Ado Properties.

Sin embargo, el nivel de expropiación que la coalición entre socialdemócratas, ecologistas y comunistas tiene en mente para lograr su objetivo es tal que necesitaban de un plebiscito que les otorgue un apoyo público porque la situación se pondrá muy oscura muy pronto.

Seguir Leyendo

Alemania

Triunfo acotado de la izquierda en las elecciones de Alemania y futuro incierto tras la salida de Merkel

Publicado

en

Las elecciones alemanas están más fragmentadas que nunca: el izquierdista Olaf Scholz se impone pero no logra una mayoría clara para suceder a Angela Merkel.

Los alemanes acudieron a las urnas este domingo 26 de septiembre para definir al sucesor de la canciller Angela Merkel, quien dejará el poder tras 16 años al frente del gobierno, y se va con una profunda crisis política y social.

Tras el recuento de los 299 distritos electorales, los socialdemócratas se alzan como ganadores con el 25,7% de los votos y 206 bancas, dejando a los demócrata cristianos de la CDU/CSU en segundo lugar, con el 24,1% del total y solo 196 bancas. Perdieron 7,9 puntos porcentuales respecto a las elecciones pasadas y el histórico partido alemán obtuvo su peor resultado desde la Segunda Guerra Mundial.

Los Verdes quedan como el tercer partido más votado, con el 14,8% de los votos y 118 escaños, haciendo así la mejor elección de su historia. Seguido quedaron los liberales progresistas del FDP, con 11,5% y 92 bancas; luego los derechistas de AfD, con 10,3% y 83 bancas; y últimos los comunistas de Die Linke, con 4,9% y solo 39 escaños.

El claro ganador de la elección fue el Partido Socialdemócrata alemán (SPD) y su candidato Olaf Scholz, actual vicecanciller de Merkel. Hace años que viene tratando de minar la autoridad de la saliente Canciller y ahora está a un paso de llegar al poder.

Scholz había apostado a una coalición de izquierda con Los Verdes y Die Linke, una composición de gobierno que a pesar de los desastrosos resultados económicos viene imponiéndose fuerte en Berlín. Pero la suma de estos tres partidos quedó apenas afuera de poder lograr la mayoría: ganaron 363 parlamentarios y necesitan 368.

Esto abre la puerta a una enorme cantidad de posibilidades, donde Scholz queda al frente en prácticamente todos los casos. Al fallar conformar una mayoría de izquierda, el mandato de gobierno pasaría a Armin Laschet, el líder de la CDU. En papeles, Laschet podría conformar un gobierno de derecha junto a la CSU de Markus Söder, el FDP y AfD con 371 bancas, pero ni él ni el líder liberal Christian Lindner quieren unirse a la derechista Alice Weidel, y desde antes de que se publicaran los resultados ya habían descartado esa alianza.

Otra posible conformación de gobierno de Laschet es con la CSU, el FDP y Los Verdes, que suman 407 bancas, pero tanto Söder como Lindner han dicho que las propuestas económicas ajenas al cambio climático de Los Verdes son inaceptables y esta alianza, si bien es más posible que con AfD, también resulta poco probable.

Lo que los medios locales andan diciendo es que ante la imposibilidad de Scholz y de Laschet de hacer un gobierno de izquierda o de derecha, lo más probable es que vuelvan a armar lo que en Alemania se conoce como “Große Koalition” (Gran Coalición), que es una alianza entre el SPD y la CDU/CSU.

Con esta coalición es que Angela Merkel gobierna el país desde 2005 (excepto entre los años 2009 y 2013). El problema es que esta alianza siempre benefició a los demócrata cristianos, y la cancillería de Merkel nunca estuvo en duda. Pero con los resultados de esta elección la Gran Coalición debería tener por primera vez a Scholz a la cabeza, y Laschet, quien quería ser el sucesor de Merkel, de vice.

El nuevo gobierno deberá asumir en noviembre, y los partidos alemanes tendrán un octubre muy movido de negociaciones y disputan políticas por decidir quién se queda con el control del Bundestag.

Seguir Leyendo

Trending