Las principales democracias occidentales emitieron este miércoles una contundente declaración conjunta para condenar las actividades terroristas y operaciones encubiertas atribuidas al régimen iraní, advirtiendo sobre una creciente amenaza contra comunidades judías, disidentes iraníes, periodistas y objetivos vinculados a Israel y Estados Unidos.
El comunicado fue firmado por Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Austria, Bélgica, Bulgaria, Canadá, Chequia, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Irlanda, Letonia, Lituania, Países Bajos, Nueva Zelanda, Macedonia del Norte, Noruega, Portugal y Suecia.
Occidente apuntó directamente contra la Guardia Revolucionaria
Los países firmantes responsabilizaron a la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), a la Fuerza Quds y al Ministerio de Inteligencia y Seguridad de Irán de planificar y ejecutar operaciones hostiles dentro del territorio occidental.
Según el documento, estos organismos iraníes han estado detrás de ataques, secuestros, amenazas e intentos de asesinato dirigidos contra opositores al régimen y minorías específicas.
Entre los principales objetivos identificados aparecen:
Disidentes iraníes exiliados.
Periodistas críticos del régimen.













