Un nuevo informe ha revelado preocupantes irregularidades en el sistema de trasplantes de órganos en Estados Unidos, lo que ha llevado al secretario de Salud y Servicios Humanos (HHS), Robert F. Kennedy Jr., a anunciar una iniciativa de reforma profunda para proteger a los donantes y restaurar la confianza en el sistema.
La investigación, liderada por la Administración de Recursos y Servicios de Salud (HRSA), encontró múltiples casos en los que se intentó iniciar la extracción de órganos mientras los pacientes aún mostraban signos de vida o presentaban señales de recuperación.
Según un reportaje publicado el 20 de julio, estas fallas están en aumento en parte por la práctica de ''donación tras muerte circulatoria'' (DCD), en la cual los órganos se extraen después de que el corazón deja de latir, pero sin que el paciente haya sido declarado con muerte cerebral.
En estos casos, el soporte vital se retira y los órganos se extraen en un lapso de dos horas. Sin embargo, el reporte identificó que en al menos 70 casos en Kentucky, las extracciones fueron canceladas porque los pacientes mostraron signos de recuperación, lo que debió haber detenido el procedimiento mucho antes.












