Estas acciones se producen tres meses después de que Bondi advirtiera públicamente que cualquier caso sospechoso de ''mutilación genital'' practicada a menores sería investigado.
Aunque hasta ahora no se han presentado cargos formales, en junio el FBI solicitó al público que reporten a hospitales o médicos que realicen cirugías de cambio de género a niños.
Ese mismo mes, los jueces que componen la mayoría conservadora de la Corte Suprema de Estados Unidos avaló la constitucionalidad de la ley de Tennessee que prohíbe el uso de bloqueadores de pubertad y terapias hormonales.
Gracias a este fallo, más de la mitad de los estados del país que venían aprobando leyes similares desde el 2023 -algunas incluso tipificando como delito grave la provisión de estos servicios-, podrán expandir su política contra la agenda de género.















