El juez-dictador Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal de Brasil, le dio 48 horas a la Procuraduría General de la República (PGR) para que se pronuncie sobre el supuesto incumplimiento de las medidas cautelares por parte del expresidente y perseguido político, Jair Bolsonaro.
La PGR deberá determinar si existen pruebas suficientes de estas violaciones e incluso podría solicitar el arresto en una carcel común y de régimen cerrado para el exmandatario, actualmente en prisión domiciliaria. Además, el Procurador General de la República, Paulo Gonet, tiene la facultad de solicitar investigaciones adicionales dentro del mismo caso.
La Fiscalía General de la República fue notificada la mañana de este lunes y tiene con 48 horas para emitir su dictamen ante el STF, plazo que coincide con el otorgado a la defensa de Bolsonaro para presentar sus descargos. Los abogados del expresidente sostienen que no se violó ninguna de las restricciones impuestas por el tribunal.

Según la Policía Federal, Bolsonaro habría utilizado redes sociales, cuyo uso le había sido prohibido por el juez-dictador Alexandre de Moraes, y se habría comunicado con el general Walter Braga Netto, pese a la prohibición de contacto entre los acusados en la investigación del supuesto complot golpista. Ambos enfrentan cargos relacionados con el “núcleo crucial” de dicha conspiración.









