La activista climática Greta Thunberg se encuentra en el centro de una nueva confrontación internacional tras embarcarse en una misión marítima con destino a Gaza, a bordo del barco Madleen, como parte de una acción simbólica con fines publicitarios sobre la situación en la región, como también realizar propaganda pro-Hamás.
El gobierno israelí, encabezado por el ministro de Defensa Israel Katz, ha prometido impedir que la embarcación llegue a las costas de Gaza, calificando la misión como una amenaza a la seguridad nacional.
Thunberg forma parte de un grupo de 11 activistas de diversas nacionalidades, entre ellos ciudadanos de Alemania, Francia, Brasil, Turquía, Suecia, España y los Países Bajos, que integran la llamada Freedom Flotilla Coalition (FFC), la organización detrás de la misión. Entre los terroristas se encuentra también Rima Hassan, eurodiputada francesa de origen palestino que ha sido previamente vetada de ingresar a Israel.













