Con la coalición rebelde siria cada vez más cerca de capturar la capital, Damasco, el dictador Bashar al Assad está realizando un último esfuerzo para mantenerse en el poder.
En las últimas horas, Assad intentó abrir una línea de comunicación con Estados Unidos y el presidente electo Donald Trump, aunque por el momento no fue respondida.
El objetivo de dictador sirio es lograr el apoyo de EEUU para mantenerse en el cargo, cambio de que Siria traicione y corte los vínculos con Irán y Hezbolá.
Esto se produce en un contexto en donde las distintas facciones de la oposición lograron capturar las ciudades más grandes de Siria, como Alepo, Hama, Homs y Daraa, en una ofensiva militar sin precedentes.
Mientras las pocas fuerzas pro-Assad se atrincheran en Damasco, el dictador sirio, que no se sabe dónde está, está mostrando su disposición a negociar un acuerdo para conservar el territorio que aún controla o, si fuera necesario, garantizar un exilio seguro, indicaron diversas fuentes.
Una de las propuestas de Assad, enfocada en Estados Unidos a través de los Emiratos Árabes Unidos, plantea romper todos los vínculos con los grupos terroristas respaldados por Irán, como Hezbolá, a cambio de que las potencias occidentales intervengan para frenar los combates, según las fuentes.
En otra iniciativa, Assad envió a un alto líder cristiano a reunirse con el presidente de Hungría, Viktor Orban, para advertir sobre lo que considera una amenaza existencial para la minoría cristiana en Siria si las facciones rebeldes islamistas logran la victoria.








