El dictador de Cuba, Miguel Díaz‑Canel, confirmó que su régimen mantiene conversaciones con el gobierno de Estados Unidos para abordar las tensiones bilaterales entre ambos países.
El reconocimiento se produjo durante una conferencia de prensa en la que el mandatario cubano explicó que funcionarios de ambos gobiernos han iniciado intercambios para evaluar posibles áreas de diálogo.
Según Díaz-Canel, el objetivo de estos contactos es “identificar cuáles son los problemas bilaterales que necesitan una solución”.
Las conversaciones se desarrollan en un contexto de fuerte crisis económica y energética en la isla.
La crisis de combustible golpea a la isla
Durante sus declaraciones, el líder del régimen reconoció el impacto que la escasez de combustible está teniendo sobre la economía cubana.
“Hace más de tres meses que no entra ningún barco de combustible”, afirmó.
El dirigente sostuvo que la falta de petróleo tiene un impacto profundo en la vida cotidiana de la población.
La crisis energética se ha convertido en uno de los principales problemas que enfrenta el gobierno cubano en medio del deterioro económico que atraviesa el país.
Conversaciones discretas con la administración Trump
Díaz-Canel también se refirió a los contactos con la administración del presidente Donald Trump.
El mandatario cubano señaló que se trata de un proceso que se desarrolla con discreción y que aún se encuentra en una fase inicial.
“Son procesos largos. Todo lleva un tiempo. Estamos en las fases iniciales”, afirmó.
El dirigente añadió que los intercambios buscan explorar posibles áreas de cooperación entre ambos países.
Trump había mencionado previamente que funcionarios estadounidenses estaban manteniendo contactos con autoridades cubanas, aunque La Habana había negado esas conversaciones en ese momento.
El régimen intenta responsabilizar a las sanciones
Durante su intervención, Díaz-Canel volvió a atribuir la crisis energética del país a las sanciones impuestas por Washington.
“La culpa no es del gobierno, no es de la revolución. La culpa es del bloqueo energético que nos han impuesto”, sostuvo.
El gobierno cubano ha utilizado reiteradamente ese argumento para explicar el deterioro económico de la isla.
Sin embargo, analistas señalan que la crisis cubana también está vinculada a problemas estructurales del sistema económico del país.
Liberación de presos tras contactos con el Vaticano
En paralelo a las conversaciones con Washington, el régimen cubano anunció la excarcelación de 51 presos tras contactos con El Vaticano.
La decisión fue comunicada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.
El comunicado oficial no mencionó ninguna relación directa entre esta medida y las conversaciones con Estados Unidos.
Una crisis política, económica y social profunda
Las negociaciones se producen en un momento en que Cuba atraviesa una de las crisis más graves de las últimas décadas.
El país enfrenta:
escasez de combustible
problemas de abastecimiento
dificultades económicas estructurales
creciente malestar social
En este contexto, el régimen intenta explorar posibles canales de diálogo internacional mientras lidia con una situación interna cada vez más compleja.