El teniente general Fanil Sarvárov, jefe de la Dirección de Operaciones Militares del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia, falleció este lunes como consecuencia de un atentado con coche bomba ocurrido en un barrio residencial al sur de Moscú. El hecho fue confirmado oficialmente por el Comité de Instrucción de Rusia (CIR), que abrió una causa penal por asesinato y tráfico ilegal de explosivos.
Según informó la portavoz del CIR, Svetlana Petrenko, la explosión tuvo lugar en la calle Yásenevo, en un aparcamiento situado a unos 150 metros de la residencia del general. El artefacto explosivo habría sido colocado en los bajos del automóvil de Sarvárov y se activó cuando el vehículo ya se encontraba en movimiento.
Un ataque planificado con precisión
Las primeras pericias indican que el atentado fue ejecutado mediante una mina magnética, una técnica asociada a operaciones de inteligencia y sabotaje de alta complejidad. De acuerdo con el diario ruso Kommersant, Sarvárov logró conducir varios cientos de metros antes de que el artefacto detonara, lo que refuerza la hipótesis de un ataque cuidadosamente planificado.

El CIR difundió imágenes del vehículo completamente destruido, con daños severos en el chasis y restos de sangre en el interior, confirmando la violencia de la explosión. Investigadores especializados en criminalística, explosivos y medicina forense se desplazaron al lugar para realizar las pericias correspondientes, mientras se analizan grabaciones de cámaras de seguridad y se toma declaración a testigos.
Hipótesis sobre la autoría y contexto del conflicto
Entre las principales líneas de investigación, las autoridades rusas señalaron la posible implicación de los servicios de inteligencia de Ucrania, aunque afirmaron que no se descartan otras hipótesis. Desde el inicio de la guerra, Kiev ha reivindicado o sido vinculada a una serie de atentados dirigidos contra altos mandos militares rusos, tanto dentro como fuera del territorio de Rusia.









