Tras el arresto, el juez de instrucción ordenó la prisión preventiva y le atribuyó inicialmente los delitos de pertenencia a una organización criminal y posesión ilegal de un arma de guerra. El detenido deberá comparecer el miércoles ante la cámara del consejo, que tendrá que resolver si prolonga su detención.
La investigación del caso
La investigación tomó una dirección vinculada al crimen organizado después de que la Policía Federal belga descartara inicialmente la existencia de elementos suficientes para considerar al detenido un terrorista islámico.
Entre las hipótesis que manejan los investigadores se encuentra la posibilidad de que el Kalashnikov esté relacionado con la disputa entre clanes de la denominada Mocromafia y organizaciones criminales balcánicas por el control del mercado de la droga en Bruselas.











