En medio de un clima de fuerte controversia política y moral, el Parlamento del Reino Unido avanzó con una reforma que muchos analistas consideran una de las más radicales en materia de aborto dentro de Europa. La decisión fue respaldada por la Cámara de los Lores, que dio luz verde a una enmienda que abre la puerta a la expansión del aborto en cualquier momento del embarazo, incluso el mismo día del nacimiento, dentro del marco de un proyecto legislativo más amplio sobre delincuencia y policía.
La votación en la cámara alta dejó un resultado contundente: 185 votos en contra y 148 a favor de la enmienda que buscaba frenar la eliminación de sanciones penales por interrumpir el embarazo, incluso en fases muy avanzadas de la gestación. Al rechazar esa propuesta, los lores permitieron que continúe el proceso de liberalización, que ya había superado previamente el trámite en la Cámara de los Comunes. Con este nuevo paso parlamentario, el camino para su implantación definitiva queda prácticamente despejado.










