El Parlamento de Rumanía destituyó este martes al primer ministro Ilie Bolojan tras aprobar una moción de censura que obtuvo 281 votos, muy por encima de los 233 necesarios, sumiendo al país en una nueva fase de incertidumbre política con posibles repercusiones económicas y estratégicas.
La iniciativa fue impulsada por el Partido Socialdemócrata (PSD), la mayor fuerza parlamentaria, que abandonó la coalición de Gobierno en abril tras desacuerdos sobre las políticas de austeridad, y posteriormente se alió con la oposición de derecha, incluida la Alianza para la Unión de los Rumanos (AUR), para derribar al Ejecutivo. La caída del gabinete rompe una coalición pro-europea que había sido formada hace menos de un año con el objetivo de contener el galopante avance de la derecha.
Bolojan, líder del Partido Nacional Liberal (PNL), permanecerá como primer ministro interino con poderes limitados hasta que se forme un nuevo Gobierno. El presidente Nicușor Dan será el encargado de iniciar consultas con las fuerzas políticas para designar a un nuevo jefe de Gobierno capaz de reunir una mayoría parlamentaria. El mandatario expresó su confianza en que pueda formarse un nuevo Ejecutivo pro-europeo en un ''plazo razonable'', aunque las divisiones actuales anticipan negociaciones complejas.














