La Cancillería argentina emitió este viernes una alerta oficial recomendando evitar todo viaje o desplazamiento a la República Islámica de Irán, en el marco de una escalada de protestas sociales que ya dejó al menos siete muertos y decenas de detenidos. La advertencia fue difundida por el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, que encabeza Pablo Quirno, y se produce en un contexto defuerte tensión internacional.
Según el comunicado oficial, “ante los recientes acontecimientos en desarrollo en la República Islámica de Irán, se recomienda a los ciudadanos argentinos evitar todo viaje o desplazamiento a dicho país”. Además, el Gobierno instó a quienes ya se encuentran en territorio iraní a extremar las precauciones y mantenerse informados sobre la evolución de la situación de seguridad.
Irán atraviesa su sexto día consecutivo de protestas, las más masivas desde 2022, con manifestaciones en varias ciudades del país, incluida la capital, Teherán. Tras una breve pausa, los disturbios retomaron fuerza con consignas abiertamente dirigidas contra el régimen y el líder supremo Ali Jameneí, en un clima de creciente confrontación con las fuerzas de seguridad.
De acuerdo con datos de la ONG opositora HRANA, al menos siete manifestantes murieron durante los primeros días de movilización, mientras que más de 30 personas resultaron heridas y cerca de 120 fueron detenidas. Los reclamos están impulsados principalmente por el deterioro de la situación económica, con una inflación anual que ronda el 42% y un fuerte aumento interanual de precios.
La crisis interna se ve agravada por el frente externo. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió públicamente que su país podría intervenir si el régimen iraní reprime de forma letal a los manifestantes. Las declaraciones encendieron la respuesta inmediata de Teherán, que acusó a Washington e Israel de incentivar el caos interno.
Tras siete dias consecutivos las protestas se mantienen activas en más de 50 ciudades
Desde el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, el dirigente Ali Larijani alertó que cualquier intervención extranjera tendría “graves consecuencias” y afectaría los intereses estadounidenses en la región. En la misma línea, Ali Shamkhani, asesor del líder supremo, sostuvo que la seguridad nacional iraní es una “línea roja”.
Frente a este escenario volátil, el Gobierno argentino optó por una postura preventiva y priorizó la seguridad de sus ciudadanos. La recomendación oficial es clara: Irán hoy no es un destino seguro.