El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, anunció el fin del tipo de cambio conocido como ''Dólar Jahangiri'', que se utiliza para la importación de productos básicos.
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El presidente de la República Islámica de Irán, Masoud Pezeshkian, anunció oficialmente el fin del tipo de cambio subsidiado utilizado para la importación de productos básicos, conocido como el ''dólar Jahangiri'', una medida que marca un giro significativo en la política económica del país y que podría tener un fuerte impacto en los precios y en el nivel de vida de la población.
Durante una reunión con activistas políticos y sociales en la provincia de Chaharmahal y Bakhtiari, Pezeshkian afirmó que su gobierno dejará de asignar el tipo de cambio preferencial de 28.500 tomanes por dólar (280.000 riales), uno de los varios regímenes cambiarios especiales vigentes en Irán.
A partir de ahora, los importadores deberán adquirir divisas al tipo de cambio del mercado libre, que actualmente ronda los 1.350.000 riales por dólar.
El mandatario justificó la decisión señalando que el sistema de tipos de cambio múltiples ha fomentado la corrupción y el rentismo, beneficiando a intermediarios y actores privilegiados en lugar de proteger a los consumidores.
Pezeshkian anunció el cese del ofrecimiento del ''dólar Jahangiri'' para productos básicos y anunció que se deberá acceder al TC del mercado libre
''Cualquiera que recibiera el dólar de 28.500 tomanes se lo embolsaba, por eso ya no lo vamos a entregar'', declaró Pezeshkian, en una crítica directa a los importadores que, según el gobierno, falsificaron documentos y revendieron las divisas en el mercado paralelo.
El ''dólar Jahangiri'' fue introducido en 2018 durante el gobierno del expresidente Hassan Rouhani, en un contexto de creciente presión económica tras el endurecimiento de las sanciones estadounidenses.
El objetivo inicial era estabilizar los precios de los productos básicos y garantizar su disponibilidad para la población. Sin embargo, economistas y legisladores han advertido durante años que la brecha entre el tipo de cambio oficial y el de mercado creó incentivos para el arbitraje y profundizó la desigualdad.
El ''dólar Jahangiri'' fue impuesto por el ex mandatario iraní Hassan Rouhani
Pezeshkian aseguró que el Estado ha gastado alrededor de 18.000 millones de dólares en subsidios cambiarios, una suma considerable para una economía afectada por inflación elevada, depreciación de la moneda y restricciones externas.
Según el presidente, esos recursos podrían haberse utilizado de manera más eficiente para mejorar directamente las condiciones de vida de la población. ''Con este dinero podríamos haber planificado para que la mesa de todos fuera la misma'', afirmó.
A pesar del anuncio, el gobierno insiste en que los subsidios no serán eliminados, sino redirigidos. Pezeshkian sostuvo que la ayuda estatal se trasladará al consumidor final en lugar de beneficiar a productores o intermediarios, y que sectores como el de alimentos para ganado recibirán apoyo en la etapa final de la cadena productiva. No obstante, las autoridades no han detallado cómo se implementarán estos nuevos mecanismos de compensación.
Fuertes protestas se llevaron a cabo en Teherán por la situación económica en el país
El anuncio se produce en medio de crecientes cuestionamientos sobre la gestión de las divisas del país. A finales del mes pasado, Hossein Samsami, miembro del comité económico del parlamento, afirmó que más de 116.000 millones de dólares en ingresos por exportaciones no petroleras no han sido repatriados desde 2018, citando datos oficiales.
Analistas advierten que la eliminación del tipo de cambio subsidiado podría provocar una nueva ola de aumentos de precios en productos básicos, poniendo aún más presión sobre los hogares iraníes.