Un periodista estadounidense vinculado a medios estatales chinos se declaró culpable de actuar como agente ilegal del régimen comunista chino dentro de Estados Unidos, en un caso que vuelve a poner el foco sobre las operaciones de influencia y espionaje impulsadas por Beijing en territorio norteamericano.
Se trata de Thomas Pauken II, residente en China desde 2010 y colaborador habitual de distintos medios controlados por el Partido Comunista Chino, quien reconoció ante un tribunal federal de Washington haber trabajado para intereses chinos sin registrarse ante las autoridades estadounidenses como exige la ley.
La sentencia será dictada el próximo 1 de septiembre, y el acusado enfrenta una pena de hasta 10 años de prisión.
Un intermediario entre Beijing y funcionarios estadounidenses
Según el Departamento de Justicia, Pauken —que utilizaba el seudónimo Tom McGregor— actuó como intermediario entre agentes vinculados al aparato de inteligencia chino y ciudadanos estadounidenses con potencial acceso a información sensible.
La investigación sostiene que el periodista fue detenido en febrero cuando llegó a Washington procedente de China y que durante años mantuvo contacto con una agente identificada como "Cathy", presuntamente vinculada a los servicios de inteligencia del régimen de Beijing.
De acuerdo con la documentación judicial, entre 2019 y 2025 recibió aproximadamente USD 100.000 por informes destinados a funcionarios chinos.











