La embajada respondió públicamente sin desmentir los mensajes: “No hacemos comentarios sobre gestiones diplomáticas privadas. Sin embargo, como ha enfatizado el secretario (Marco) Rubio, el ingreso a Estados Unidos es un privilegio, no un derecho”.
En esa misma línea, se agregó que “El Gobierno de Estados Unidos defiende activamente sus intereses de seguridad nacional y revisa continuamente los requisitos para la elegibilidad de visas”, y se advirtió que “las personas y entidades cuyas acciones socaven la seguridad de Estados Unidos no gozarán del privilegio de viajar a Estados Unidos”.
Posteriormente, en su respuesta formal a CALF, Lamelas reforzó sus argumentos al señalar: “Las empresas sujetas a leyes de seguridad e inteligencia chinas están obligadas a entregar los datos que recopilan, en cualquier parte del mundo, al Partido Comunista Chino”.
El diplomático también vinculó directamente esta preocupación con el desarrollo energético argentino: “Dada la importancia de Vaca Muerta en la economía local y el papel principal de CALF, consideramos que proteger estos datos es una responsabilidad compartida: una cuestión de ciberseguridad y de la lógica competitiva y a largo plazo de la provincia, no solo intereses nacionales de los Estados Unidos”.
Y concluyó: “Nuestro papel, como Embajada, es promover tecnologías seguras y fiables, y agradeceríamos la oportunidad de conversar sobre sus planes tecnológicos, así como ofrecer asistencia técnica”.