Chile registró una disminución significativa en el ingreso de inmigrantes ilegales durante 2026, al mismo tiempo que aumentó la cantidad de expulsiones ejecutadas por las autoridades migratorias. Según cifras oficiales difundidas por el Gobierno, los ingresos clandestinos al país se redujeron un 33% durante los primeros meses del año, mientras que las expulsiones de extranjeros aumentaron un 76% en comparación con el mismo período anterior.
El Servicio Nacional de Migraciones (Sermig) informó que la caída de los ingresos ilegales estuvo acompañada por un incremento de los controles fronterizos y de las fiscalizaciones realizadas en distintas regiones del país. Las autoridades señalaron que el objetivo de la estrategia es avanzar hacia una migración más ordenada, fortalecer la seguridad nacional y reducir los cruces por zonas no habilitadas.











