La nueva normativa otorga mayores facultades a las autoridades para inspeccionar actividades digitales, revisar sistemas informáticos y controlar posibles vínculos con personas o entidades extranjeras.
El régimen de China amplió sus mecanismos de vigilancia sobre el ciberespacio mediante una nueva normativa que incrementa las facultades de la Policía para supervisar actividades digitales y realizar controles sobre trabajadores que mantienen contactos con personas o entidades en el extranjero. La medida profundiza el control estatal sobre Internet y la circulación de información dentro del país.
La nueva regulación reemplaza el marco establecido en 2018 y amplía las herramientas disponibles para las autoridades de seguridad. Entre las nuevas facultades se encuentran las inspecciones en línea, el análisis de sistemas informáticos, la identificación de vulnerabilidades y la realización de revisiones presenciales en las que los agentes pueden acceder a determinados equipos y copiar archivos.
Policías del régimen chino en medio de una protesta en Hong Kong
Uno de los aspectos que genera especial atención es la posibilidad de que las autoridades supervisen a trabajadores que mantienen contactos con el extranjero. El objetivo declarado está relacionado con la protección de la seguridad de las redes y la prevención de amenazas digitales, pero la amplitud de las nuevas atribuciones permite al Estado incrementar considerablemente su capacidad para controlar las comunicaciones y actividades digitales.
La normativa se incorpora a un sistema de vigilancia que China viene desarrollando desde hace años. El Gobierno mantiene un amplio aparato de control sobre Internet, con restricciones sobre plataformas extranjeras y mecanismos destinados a detectar y eliminar contenidos considerados políticamente sensibles.
El nuevo marco también contempla controles sobre datos, contenidos digitales y sistemas automatizados, lo que permite ampliar la supervisión más allá de las publicaciones realizadas por los usuarios y alcanzar la infraestructura tecnológica utilizada para almacenar y procesar información.
Las nuevas competencias policiales llegan en un momento en que Beijing considera la seguridad cibernética y la protección de los datos como cuestiones vinculadas directamente con la seguridad nacional. El régimen chino ha incrementado durante los últimos años las exigencias para empresas tecnológicas y organizaciones que manejan grandes volúmenes de información.
Camaras de seguridad del régimen chino
La medida refuerza así la la preocupación sobre el alcance que puede tener la vigilancia sobre trabajadores, empresas y ciudadanos que mantienen vínculos profesionales o personales fuera de China.
El endurecimiento de los controles digitales representa un nuevo paso en la construcción de un sistema de supervisión tecnológica cada vez más amplio, en el que la Policía dispone de mayores herramientas para controlar tanto el contenido que circula por Internet como los sistemas y personas vinculados con el intercambio de información con el exterior.