Las seis federaciones del Trópico de Cochabamba instalaron vigilias para proteger al expresidente y advirtieron que no garantizarán la seguridad de policías y militares que ingresen a la región para detenerlo.
Los sectores cocaleros afines al expresidente Evo Morales reforzaron la vigilancia en el Trópico de Cochabamba, donde mantienen protegido al exdictador, y lanzaron una fuerte advertencia contra la Policía y las Fuerzas Armadas de Bolivia. La medida se produce ante la posibilidad de que el Gobierno ejecute un operativo para ingresar en la región y detener a Morales.
Las seis federaciones cocaleras del Trópico aprobaron una serie de resoluciones durante una reunión sindical celebrada este domingo. Entre ellas, establecieron que si efectivos militares o policiales ingresan a la zona con la intención de atacar a Morales o intervenir la vigilia instalada en Lauca Ñ, los dirigentes no garantizarán la seguridad de los agentes.
El bastion de Evo Morales en Cochabamba
La tensión aumentó después de que Evo Morales denunciara un supuesto plan para atentar contra su vida. El exdictador afirmó que recibió información de militares y policías que, según dijo, advertían sobre un nuevo operativo en el Trópico de Cochabamba. Morales responsabilizó de manera anticipada al presidente Rodrigo Paz y a su ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, en caso de que sufriera algún ataque.
El exdictador permanece en el Trópico desde hace casi dos años y sus seguidores mantienen allí una estructura de vigilancia destinada a impedir su detención. La Justicia boliviana mantiene una orden de aprehensión contra Morales vinculada a una investigación por presunta trata de personas, mientras el Gobierno ha manifestado su intención de hacer cumplir la orden judicial.
Los dirigentes evistas sostienen que cualquier intento de detenerlo podría desencadenar una respuesta de las organizaciones cocaleras. Vicente Choque, uno de los dirigentes del Trópico, afirmó que cualquier policía o militar que ingrese a la zona para detener a Morales “no va a salir de ahí”, según declaraciones difundidas este lunes.
Terroristas bolivianos vinculados a Evo Morales
La situación genera preocupación por la posibilidad de un nuevo enfrentamiento entre los seguidores del expresidente y las fuerzas estatales. En el pasado, las movilizaciones de sectores evistas ya derivaron en bloqueos de carreteras y enfrentamientos con policías y militares, aumentando la tensión política y social en distintas regiones del país.
Por el momento, el Gobierno no ha informado de un operativo concreto para detener a Morales. Sin embargo, la instalación de nuevas vigilias y las amenazas dirigidas contra las fuerzas de seguridad evidencian el creciente nivel de tensión en el Trópico de Cochabamba, donde los seguidores del expresidente buscan impedir que las autoridades ejecuten la orden de aprehensión.