La dirigente comunista de Podemos, Irene Montero, quedó nuevamente envuelta en la controversia tras la viralización de un video en redes sociales donde ella avala una dictadura woke en España, una expresión que se a marcado en el debate público dentro del país europeo.
El origen de la polémica se encuentra en una concentración realizada en Zaragoza, donde Montero defendió la regularización de inmigrantes ilegales y afirmó que le gustaría “barrer de fachas y racistas este país con gente migrante”. La frase, de alto voltaje político, es una clara muestra que la izquierda española no esta contenta con dejar entrar cientos de miles de inmigrantes africanos ilegales que le perjudican la vida a los españoles y buscan un proyecto ideológico más radical.

A partir de ese momento, comenzó a circular la idea de una dictadura woke, dicho por la misma Montero, para describir una agenda que busca imponer determinados valores culturales y políticos de izquierda desde el poder. Esto se suma a a las ideas de “barrer” a quienes piensan distinto en una señal de intolerancia política, incompatible con los principios del pluralismo democrático. En ese marco, la noción de una dictadura woke aparece como una idea para llegar a lo que perciben como un intento de hegemonía cultural desde la izquierda.









