Luego de llamarlo ''dictador'' y ''fascista'' durante toda su campaña, el alcalde electo de Nueva York mantuvo una buena reunión con Trump.
Compartir:
El presidente Donald Trump y el alcalde electo de Nueva York, Zohran Mamdani, protagonizaron este miércoles un encuentro sorpresivamente cordial en el Despacho Oval, marcado por elogios al presidente y un tono de cooperación que contrasta drásticamente con los meses de confrontación pública entre ambos.
Pese a haber calificado previamente a Trump como ''déspota'' y ''fascista'', Mamdani evitó reiterar esas críticas y se mostró conciliador, lo que fue un claro giro político y una virtual rendición ante la figura presidencial.
Trump describió la reunión de 45 minutos como ''muy productiva'', y aseguró que desea que al alcalde electo ''le vaya bien'', incluso ofreciéndose a ser ''una gran ayuda'' para su administración. ''Cuanto mejor lo haga él, más feliz estaré yo'', declaró el mandatario. Mamdani, lejos de desafiar esa narrativa, coincidió en que el encuentro había sido fructífero y centrado en ''áreas de propósito compartido''.
La reunión fue descrita como ''muy productiva'' tanto por Trump como por Mamdani
Cuando la prensa le preguntó si retiraría sus calificativos previos hacia Trump, Mamdani evitó cualquier confrontación. Antes de que pudiera responder completamente, el propio presidente intervino para facilitarle la salida: ''Está bien… puedes decir simplemente que sí''. Mamdani se limitó a señalar que ambos son ''claros'' sobre sus posiciones, pero que la reunión se enfocó en temas que podrían ''transformar la vida'' de los neoyorquinos.
Durante la conversación, Trump se distanció de su amenaza anterior de enviar la Guardia Nacional a Nueva York, afirmando que Mamdani ''quiere una ciudad segura'' y que podrían trabajar juntos en esa dirección. También elogió la decisión del alcalde electo de retener a Jessica Tisch como comisionada de policía, calificándola de ''muy competente'' y vinculada a su familia. ''Es una buena señal'', afirmó.
El equipo de Mamdani reforzó el tono conciliador. Su jefa de gabinete, Elle Bisgaard-Church, aseguró que el encuentro incluyó coincidencias en vivienda, costos de servicios y políticas para aliviar el costo de vida, temas que despertaron un interés particular en Trump. Según dijo, el presidente se mostró favorable a reducir ''cargas onerosas'' para desarrolladores de vivienda, una agenda alineada con prioridades conservadoras.
El presidente también insinuó que el alcalde electo podría moderar sus posturas. ''Tiene sus ideas, pero quién sabe, tal vez cambie'', dijo. ''Todos cambiamos''. No mencionó directamente la promesa de Mamdani de confrontar diplomáticamente al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu si visitaba Nueva York.
El contraste entre los ataques verbales previos y el tono amistoso mostrado en la Casa Blanca ha generado la lectura de que Mamdani, en busca de apoyo federal para enfrentar la crisis de vivienda y seguridad, optó por rendirse a Trump en lugar de desafiarlo, mostrando una postura mucho más afable de lo que había anticipado el escenario político.