El presidente Donald Trump y el alcalde electo de Nueva York, Zohran Mamdani, protagonizaron este miércoles un encuentro sorpresivamente cordial en el Despacho Oval, marcado por elogios al presidente y un tono de cooperación que contrasta drásticamente con los meses de confrontación pública entre ambos.
Pese a haber calificado previamente a Trump como ''déspota'' y ''fascista'', Mamdani evitó reiterar esas críticas y se mostró conciliador, lo que fue un claro giro político y una virtual rendición ante la figura presidencial.
Trump describió la reunión de 45 minutos como ''muy productiva'', y aseguró que desea que al alcalde electo ''le vaya bien'', incluso ofreciéndose a ser ''una gran ayuda'' para su administración. ''Cuanto mejor lo haga él, más feliz estaré yo'', declaró el mandatario. Mamdani, lejos de desafiar esa narrativa, coincidió en que el encuentro había sido fructífero y centrado en ''áreas de propósito compartido''.










