La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el miércoles la Ley SAVE (Safeguarding American Voter Eligibility Act), un proyecto que exigirá a los ciudadanos presentar prueba de ciudadanía al registrarse para votar y mostrar una identificación oficial con fotografía antes de emitir su sufragio.
La iniciativa fue aprobada por 218 votos a favor y 213 en contra, con el demócrata Henry Cuellar (Texas) como el único miembro de su partido que se sumó a los republicanos.
El proyecto, que ya había sido avalado por la Cámara el año pasado, también obliga a los estados a eliminar a los no ciudadanos de sus padrones electorales y establece sanciones penales para quienes registren a solicitantes que no acrediten su ciudadanía estadounidense en elecciones federales.
Sus impulsores sostienen que la medida busca reforzar la integridad del sistema electoral y garantizar que solo ciudadanos estadounidenses participen en los comicios nacionales.
El demócrata Henry Cuellar votó a favor del proyecto junto a los republicanos
El presidente Donald Trump manifestó su firme respaldo a la legislación y llamó a los republicanos a luchar por su aprobación definitiva. En un mensaje publicado el fin de semana en Truth Social, afirmó que las elecciones del país han sido objeto de irregularidades y que es necesario restaurar la confianza pública en el proceso democrático.
El autor del proyecto, el representante Chip Roy (Republicano-Texas), defendió la propuesta durante el debate en el pleno. Señaló que el sistema electoral estadounidense se basa en el principio de que únicamente los ciudadanos deben votar y argumentó que exigir identificación y prueba de ciudadanía constituye una medida básica para proteger ese fundamento. Asimismo, citó encuestas que muestran un amplio respaldo ciudadano a las leyes de identificación de votantes.
De acuerdo con un sondeo, el 83% de los adultos estadounidenses apoya exigir algún tipo de identificación oficial con fotografía para votar, incluido el 71% de los demócratas y el 95% de los republicanos. Solo el 16% manifestó su oposición, lo que refleja un consenso amplio en favor de medidas de verificación electoral.
Donald Trump ha lanzado un gran apoyo al proyecto
Los republicanos sostienen que fortalecer los requisitos de registro y votación contribuirá a prevenir irregularidades y a aumentar la confianza pública en los resultados electorales. Argumentan que los estándares propuestos son comparables a los exigidos en numerosos trámites cotidianos y que no constituyen una restricción indebida del derecho al voto.
La oposición demócrata, sin embargo, criticó duramente la iniciativa. El líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer (Nueva York), calificó el proyecto como una medida que podría privar del derecho al voto a ciudadanos que no dispongan de la documentación requerida.
En la misma línea, el senador Adam Schiff (California) y el líder demócrata en la Cámara, Hakeem Jeffries (Nueva York), advirtieron que la propuesta podría ''afectar'' a determinados sectores de la población.
Los demócratas se opusieron al proyecto a pesar de que el 83% de los estadounidenses lo apoya
El proyecto enfrenta ahora un panorama complejo en el Senado, donde necesita 60 votos para superar el umbral procesal y avanzar hacia su aprobación final. El líder de la mayoría republicana, John Thune (Dakota del Sur), reconoció que no existe apoyo suficiente para modificar esa regla.
De superar el trámite en la Cámara Alta, la Ley SAVE será enviada al presidente para su promulgación.