Moscú fue escenario durante la madrugada del domingo de uno de los mayores ataques con drones lanzados por Ucrania desde el inicio de la guerra, en una ofensiva masiva que provocó muertos, heridos y daños materiales en distintos puntos de la capital rusa y sus alrededores.
Según informó el Ministerio de Defensa de Rusia, las defensas antiaéreas interceptaron y destruyeron 556 drones ucranianos sobre catorce regiones del país, además de la península de Crimea y zonas de los mares Negro y de Azov.
Las autoridades rusas calificaron el episodio como uno de los ataques más intensos registrados contra territorio ruso desde el comienzo de la invasión a gran escala de Ucrania en 2022. Aunque Moscú cuenta con un sofisticado sistema escalonado de defensa aérea, varios drones lograron superar las barreras de protección y alcanzar objetivos estratégicos y zonas residenciales.
El gobernador de la región de Moscú, Andréi Vorobiov, confirmó la muerte de al menos tres civiles y reportó varios heridos. Una mujer falleció después de que un dron impactara una vivienda en el distrito Starbéevo de Jimki, una ciudad satélite ubicada al noroeste de la capital. Además, un hombre quedó atrapado bajo los escombros del inmueble destruido.
En la localidad de Pogorelki, en el distrito de Mitischi, otros dos hombres murieron cuando restos de un dron derribado cayeron sobre una casa en construcción. Vorobiov añadió que en varias localidades cercanas a Moscú, como Krasnogorsk e Istra, se registraron daños en edificios residenciales y viviendas particulares, además de varios heridos producto de explosiones y caída de fragmentos.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, informó que doce personas resultaron heridas, la mayoría trabajadores de la refinería de Moscú, uno de los objetivos alcanzados por los drones. Según detalló, el proceso operativo de la planta no fue interrumpido pese al ataque.
Durante la madrugada, residentes de zonas próximas al aeropuerto internacional de Domodédovo reportaron fuertes explosiones. Entre las 04:00 y las 06:00 horas locales se escucharon más de veinte detonaciones en distintos sectores del sur de Moscú. Agencias de noticias indicaron que pudieron identificar al menos dos drones ucranianos de largo alcance tipo Liuti, reconocibles por su alerón trasero en forma de V invertida.
Como consecuencia del ataque, las autoridades aeronáuticas suspendieron temporalmente las operaciones de los cuatro aeropuertos internacionales de Moscú. En el aeropuerto de Sheremétievo incluso cayeron restos de drones interceptados por las defensas aéreas rusas.
El gobernador del Óblast de Moscú confirmó la muerte de al menos tres personas y aseguró que el ataque dejó también varios heridos
Desde Kiev, el ucraniano Volodímir Zelenskijustificó la ofensiva y aseguró que se trata de una respuesta legítima frente a los ataques diarios lanzados por Rusia sobre ciudades y poblaciones ucranianas. En un mensaje publicado en redes sociales, Zelensky afirmó que las operaciones buscan presionar a Moscú para que detenga la guerra.
El mandatario describió las acciones como ''sanciones de largo alcance'' dirigidas a demostrar a la población rusa que su gobierno debe poner fin al conflicto. También agradeció al Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) y a las Fuerzas de Defensa por alcanzar objetivos situados a más de 500 kilómetros de la frontera ucraniana.
El SBU informó posteriormente que entre los objetivos alcanzados se encontraban la refinería de Moscú operada por Gazprom, instalaciones de bombeo de petróleo en Sonechnogorska y Volodarskoye y la fábrica Angstrem, dedicada a la producción de semiconductores de uso militar y sancionada anteriormente por Estados Unidos.
Mientras tanto, Rusia también mantuvo su campaña de ataques sobre Ucrania. La Fuerza Aérea ucraniana informó que durante la misma noche las fuerzas rusas lanzaron 287 drones contra distintas regiones del país. Según Kiev, 279 de esos aparatos fueron interceptados o neutralizados.
Desde Ucrania, Zelenski justificó el ataque y los señaló como una respuesta legítima frente a los ataques llevados a cabo por Rusia
Entre los drones utilizados por Rusia figuraban modelos Shahed, Gerbera e Italmas, además de drones señuelo tipo Parodia destinados a saturar las defensas aéreas ucranianas. Ocho drones lograron impactar en siete objetivos no especificados y fragmentos de aparatos derribados cayeron en otras zonas del país.
Aunque Moscú ha sido blanco frecuente de drones ucranianos en los últimos meses, ataques de esta magnitud son poco habituales debido a la distancia de más de 400 kilómetros entre la capital rusa y la frontera ucraniana. El episodio representa una nueva escalada en la guerra aérea entre ambos países, que retomaron sus bombardeos masivos tras el fin de una tregua temporal de tres días negociada bajo mediación de Estados Unidos durante las conmemoraciones del fin de la Segunda Guerra Mundial en Rusia.