En una votación celebrada en la madrugada del viernes, los republicanos de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos aprobaron de forma definitiva un paquete de recortes presupuestarios por 9.000 millones de dólares que apunta principalmente a la ayuda exterior y a la radiodifusión pública, otorgando una nueva e importante victoria legislativa para el presidente Donald Trump.
El Congreso dio luz verde a la iniciativa, que se enmarca dentro del plan de Trump para reducir el gasto público a través del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), utilizando un mecanismo presupuestario poco común que permite al Ejecutivo sortear posibles bloqueos en el Senado. Ahora, la medida será enviada a Trump para su firma final.
Del total recortado, alrededor de 8.000 millones de dólares provendrán de programas de ayuda internacional previamente aprobados por el Congreso. Esta reducción forma parte del plan de la administración Trump para desmantelar progresivamente la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), la cual reveló serias irregularidades y corrupción relacionada con los demócratas, luego de ser auditada por la actual administración.

Por otro lado, otros 1.100 millones de dólares serán recortados de la Corporación para la Radiodifusión Pública (CPB), entidad que financia medios de comunicación como NPR y PBS.









