El ministro de Unificación de Corea del Sur, Chung Dong-young, pidió este viernes al presidente estadounidense Donald Trump y al líder norcoreano Kim Jong Un que adopten una ''decisión audaz'' para celebrar un nuevo encuentro durante la inminente gira del mandatario norteamericano por Asia.
Las declaraciones de Chung llegan mientras Trump se prepara para iniciar una visita de cinco días a Malasia, Japón y Corea del Sur, un viaje centrado en temas de seguridad regional, cooperación económica y estabilidad en la península coreana.
''El presidente Trump y el líder Kim no deben dejar pasar esta oportunidad. Necesitan tomar una decisión valiente'', declaró Chung a la agencia surcoreana Yonhap.
Según el ministro, una nueva cumbre entre Washington y Pyongyang podría contribuir a ''mejorar la posición internacional de Corea del Norte y las condiciones de vida de su pueblo'', al tiempo que favorecería la paz y la estabilidad regional. ''Para que eso sea posible, agregó, se necesita un encuentro directo con el presidente Trump.''

La propuesta de Seúl se produce en un momento de señales contradictorias en la relación entre Estados Unidos y Corea del Norte. A principios de mes, un funcionario de la Casa Blanca dijo a Fox News que Trump sigue dispuesto a conversar con Kim Jong Un sin condiciones previas, una postura similar a la adoptada durante su primer mandato.
''El presidente Trump mantiene su apertura al diálogo con Kim Jong Un. En su primer período celebró tres cumbres históricas con el líder norcoreano que estabilizaron la península coreana. La política de Estados Unidos hacia Corea del Norte no ha cambiado'', aseguró el funcionario.
La última vez que ambos mandatarios se reunieron fue el 30 de junio de 2019, en la Zona Desmilitarizada (DMZ) que separa a las dos Coreas, en un encuentro que generó un breve optimismo internacional, pero que no logró resultados concretos sobre el tema central: la desnuclearización del régimen de Pyongyang. Desde entonces, el diálogo ha permanecido estancado, en medio de crecientes tensiones y nuevas pruebas de misiles norcoreanas.
De hecho, apenas unos días antes de la salida de Trump hacia Asia, Corea del Norte lanzó múltiples misiles balísticos de corto alcance, en una demostración de fuerza que muchos analistas interpretan como un recordatorio de su poder militar y como una manera de presionar a Washington.











