Se trata de un dato alentador para un país que continúa enfrentando una de las tasas de natalidad más bajas del mundo.
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El número de matrimonios en Corea del Sur volvió a crecer en 2025, impulsado por un cambio en las actitudes sociales hacia el matrimonio, según datos oficiales difundidos por el gobierno.
La tendencia marca un giro tras más de una década de caída sostenida y refleja un nuevo escenario en el que cada vez más jóvenes consideran que casarse sigue siendo necesario.
De acuerdo con las cifras publicadas, se registraron 240.000 matrimonios durante 2025, lo que representa un incremento del 8,1% respecto al año anterior y el tercer aumento consecutivo.
Este repunte se produce luego de años de descenso que se extendieron hasta 2022, y desde las autoridades lo vinculan tanto a factores demográficos como la cancelación de bodas durante la pandemia y a un cambio cultural más amplio.
Un casamiento coreano.
“Las encuestas sociales muestran que no solo las actitudes hacia el matrimonio se están volviendo más positivas entre la población general, sino que las estadísticas también indican un aumento significativo en la creencia de que 'uno debería casarse' entre los hombres y mujeres solteros”, explicó Park Hyung-jeong, director del Ministerio de Datos y Estadísticas, durante una rueda de prensa.
El crecimiento de los matrimonios se da en un contexto complejo para el país, que continúa enfrentando una de las tasas de natalidad más bajas del mundo. Las autoridades advierten que, si bien hay señales de recuperación a corto plazo, persisten desafíos estructurales como los altos costos de la vivienda y las dificultades asociadas al cuidado infantil, factores que siguen influyendo en las decisiones familiares.
En paralelo, las cifras muestran una disminución en los divorcios. Durante 2025 se registraron 88.000 separaciones, un 3,3% menos que el año anterior, lo que consolida una tendencia descendente. La tasa de divorcios se ubicó en 1,7 por cada 1.000 habitantes.
Sin embargo, los datos también reflejan que las rupturas son más frecuentes entre las parejas de mayor edad. Aquellos matrimonios de 30 años o más concentraron el 17,7% de los divorcios, un fenómeno que pone de relieve la persistencia del llamado “divorcio en la tercera edad”.
Parejas.
En cuanto a los matrimonios transfronterizos, las cifras muestran comportamientos mixtos. Las uniones con cónyuges extranjeros descendieron levemente hasta los 21.000 casos, mientras que los divorcios en este tipo de parejas aumentaron un 4,2%, alcanzando los 6.000. Esto, según los datos, refleja una creciente complejidad en los hogares multiculturales.
La distribución por nacionalidades se mantuvo estable: las mujeres vietnamitas encabezaron la lista de novias extranjeras con un 30,5%, seguidas por chinas (16,1%) y tailandesas (12,5%). En tanto, los novios extranjeros provinieron principalmente de Estados Unidos (28,2%), China (16,6%) y Vietnam (14,8%).
Otro dato relevante es que los surcoreanos continúan postergando el matrimonio. La edad promedio para casarse por primera vez fue de 33,9 años en hombres y 31,6 en mujeres, aunque la brecha entre ambos se redujo levemente.
Desde el gobierno señalaron que parte del repunte responde a una normalización tras el impacto de la pandemia de COVID-19, y destacaron que los niveles de 2025 ya superan los registros previos.
No obstante, advirtieron que este impulso podría no sostenerse en el tiempo, especialmente por los cambios demográficos que podrían reducir la población en edad de contraer matrimonio en los próximos años.