Chile avanzó en un cambio significativo en su política de ciudadanía al limitar el principio de jus soli, en una medida que impacta directamente sobre los hijos de extranjeros en situación irregular.
A partir del 13 de abril de 2026, la Circular N°014 del Registro Civil estableció que los hijos de inmigrantes ilegales o considerados “extranjeros transeúntes” ya no recibirán automáticamente la nacionalidad chilena al nacer.
Qué cambia con la nueva normativa
Hasta ahora, Chile aplicaba un criterio amplio de jus soli, otorgando ciudadanía prácticamente automática a quienes nacían en su territorio.
Con la nueva disposición:
Hijos de inmigrantes en situación irregular no acceden automáticamente a la nacionalidad
Se excluye también a extranjeros sin residencia formal
Se redefine el criterio de “transeúnte” en materia migratoria
El cambio busca cerrar un mecanismo que, según distintos sectores, incentivaba la inmigración ilegal.

Un giro en la política migratoria
La medida se inscribe en un contexto regional donde varios países comenzaron a revisar sus políticas migratorias ante el aumento de flujos irregulares.
En el caso chileno, el nuevo criterio apunta a:
Reforzar el control del ingreso migratorio
Evitar abusos del sistema de ciudadanía
Priorizar el orden institucional
Impacto político y respaldo a la agenda de Kast
El endurecimiento de las reglas de ciudadanía se alinea con los planteos históricos de José Antonio Kast, quien ha insistido en la necesidad de frenar la inmigración ilegal y recuperar el control del Estado sobre sus fronteras.









